Los ecuatorianos, el Yasuní y la conciencia ecología.

 

La Iniciativa Yasuní-ITT fue un proyecto ambiental que proponía dejar de explotar los yacimientos petrolíferos ubicados en el campo ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini), equivalente al 20% de las reservas del país, localizado en el Parque Nacional Yasuní en la Amazonía ecuatoriana a cambio, que la comunidad internacional contribuya con al menos 3.600 millones de dólares.

 

Esta Iniciativa evitaría la emisión de 407 millones de toneladas de CO2, el gas que provoca el cambio climático.

 

 

El Parque Nacional Yasuní es la reserva con alta concentración de biodiversidad y alberga a los pueblos Tagaeri y los Taromenan.

 

Tras casi siete años el presidente de Ecuador, Rafael Correa, terminó con la iniciativa Yasuni ITT, que proponía dejar bajo tierra 920 millones de barriles de petróleo, afirmando que “el mundo nos ha fallado", señaló que la iniciativa financiera "fue un fracaso", calificó de éxito "la creación de conciencia ecológica".

 

"LA CONCIENCIA ECOLÓGICA"

 

No deja de ser sorprendente los niveles de “Conciencia Ecológica” de los ecuatorianos al manifestarse a favor de la defensa del “Yasuní”, por parte de actores significativos del quehacer nacional como los activistas ecológicos, grupos indígenas, estudiantes, políticos de izquierda, de centro y de derecha, los medios de comunicación, la población en general a través de las redes sociales y se ha centrado el debate si llevar la decisión de explotar o no el petróleo del parque por medio de una Consulta Popular, poniendo en manos del pueblo las estrategias publicitarias de dos maquinarias potentes que tratarían de convencer a los votantes por SI o NO respecto a extraer el petróleo del Yasuní.

 

Propongo una tercera vía: Aprovechar la enorme “Conciencia Ecológica” que al parecer nos desborda a los ecuatorianos, para que nos comprometamos para convertir al país, nuestras ciudades, barrios y hogares en un GRAN PARQUE NATURAL.

 

Donde se respete los derechos de la naturaleza, realizando acciones tan simples como las de colocar la basura en el lugar adecuado, plantar, cuidar y proteger a los árboles, responsabilizarnos por el cuidado de las mascotas, evitar el convertir la propiedad pública y privada en urinarios públicos, dando el lugar preferente a los niños y los ancianos, haciendo uso responsable de los combustibles subsidiados y cumpliendo las normas básicas de la convivencia civilizada, entonces si tendremos credibilidad y autoridad moral suficiente para exigir al gobierno para que no explote el petróleo del Yasuní, porque seremos coherentes con la manera de vivir de los ecuatorianos y con el uso que queremos se dé a nuestros recursos naturales.

 

Jorge Mora Varela