No puedo estar de acuerdo con el Papa Francisco ni con aquellos que afirman que se está desatando la tercera guerra mundial.

¿VIVIMOS LA TERCERA GUERRA MUNDIAL?

En estos tiempos tenemos oportunidad de enterarnos de los acontecimientos en cualquier parte del mundo, prácticamente en tiempo real a través de los medios de comunicación, el internet o las redes sociales de la ola de atentados y eventos violentos en algunos lugares del mundo donde aparece involucrado de una o de otra manera el nombre de cualquier dios o creencia.

La conflictividad del mundo ha sido permanente a través de la historia y se genera por una amplia variedad de factores políticos, económicos, geopolíticos, demográficos, étnicos, religiosos, entre tantos.

 

Un estudio del filósofo e intelectual español Fernando Savater señala que en 5.500 años de historia del mundo se han producido 14.513 (catorce mil quinientas trece) guerras donde se involucra el nombre de dios o de una religión y donde se han producido  1.400’000.000 (mil cuatrocientos millones) de víctimas, con un promedio de 2,63 guerras por año y  95.000 víctimas en cada una, en una forma de disputas que no hemos querido entender y confrontar.

Los conflictos generados y exacerbados por posiciones dogmáticas que se aceptan y/o defienden sin la menor crítica como lo es para aquellos  grupos que creen ser dueños de “la única verdad", revelada, absoluta y mandatoria; incontrastable y lo hacen sin argumentos o justificación, o los fundamentalismos, que promueven la aceptación literal, intransigente, estricta y violenta de una doctrina establecida y que como el efecto más visible es el que han teñido de sangre la historia de la humanidad por 50 siglos de historia.

Frente a este tipo de disyuntivas se requiere como condición irrenunciable una actitud general de tolerancia y respeto absoluto a las opiniones, ideas, creencias o actitudes de los demás en un marco de aceptación de todos con sus diferencias, caso contrario la historia podría recoger y narrar otros 50 siglos de conflictividad cada vez más cruel, irracional y violenta entre seres humanos.

Jorge Mora Varela