Ojalá en el Ecuador no tengamos que lamentarnos, porque el primer mandatario:

 

LES DA LA MANO Y ALGUNOS LE AGARRAN EL CODO.

 

En el inicio de su gestión, el gobierno ecuatoriano, que preside Lenín Moreno Garcés, ha tomado algunas decisiones “atípicas”.

  • Ha decidido “desmarcarse” del estilo de su antecesor,
  • Ha tendido puentes con sectores políticos que habían confrontado con el gobierno anterior,
  • Ha llamado a la prensa para convertirla en su aliada en la lucha contra la corrupción,
  • Ha comentado en público sobre la situación de su segundo a bordo: “No puede pasar un Vicepresidente toda la vida defendiéndose”.

Sin embargo, no puedo identificar la intencionalidad de sus acciones, porque las reacciones de los involucrados, me genera dudas.

  • El expresidente Rafael Correa, comenta a través de las redes sociales sobre temas inherentes al manejo político, como sí él fuese el único paradigma de la “La verdad”.
  • Los sectores políticos que han recibido la mano del Primer Mandatario no saben si él les pide que le ayuden a gobernar o solo quiere tenerlos como amigos.
  • La prensa piensa si luchar contra la corrupción es una “patente de corso” para decir “cualquier cosa”, o para denunciar porque “le parece”, o es un llamado a prepararse para realizar un “periodismo investigativo” de altísimo rigor.
  • Sus compañeros de movimiento político dudan entre: si fue un llamado alinearse a un nuevo y único estilo de gobierno o es una licencia para manejar un gobierno “bipolar”, con una manera para los nuevos amigos del Presidente y otra para los que “Sienten que algo les falta los sábados” y para ellos se disponen de los “encuentros ciudadanos”, a cargo del Vicepresidente.

Me gustaría tener claridad sobre la manera de ser y hacer del Presidente del Ecuador Lenín Moreno Garcés, una forma sería como lo hace el Papa Francisco.

El jefe del Estado Vaticano, sonríe con todos, se toma selfies, va, visita, recibe y “NO” cede ni un milímetro en la tarea que él cree debe cumplir en escenarios intrincados, conflictivos y difíciles y al parecer su mandato tiene coherencia, claridad y objetivos claros y esa es la sensación que espero encontrar en el Presidente de los ecuatorianos.

 

Jorge Mora Varela