¡SABEMOS LEER!, pero, ¿SABEMOS LEER?

 

LA EDUCACIÓN PARA EL FUTURO

Parecería un una pregunta, ingenua, simple y gastada, sin embargo, deseo compartir una experiencia académica que raya entre lo grotesco, lo ridículo y la desesperanza.

En una presentación de un grado, se intentaba explicar por qué luego de 100 años de relaciones comerciales entre el Ecuador con un país desarrollado y ejemplar en el mundo como el Japón, los ecuatorianos, NO podemos entender y menos alcanzar como país, los estándares que ellos exigen para que podamos insertarnos con fuerza en la dinámica de intercambios en el mundo contemporáneo.

No alcanzamos a cumplir los requerimientos que ellos piden y no solo a nosotros, sino a todos los países que comercian con ellos.

Luego de las explicaciones teóricas, técnicas, gráficas, la conclusión es que NO lo hacemos, porque los ecuatorianos NO leemos y menos podríamos comprender lo que se supone estudiamos y entendemos.

Pero la evidencia dice que los ecuatorianos:

¡SÍ, SABEMOS LEER!

Pero:

¿SABEMOS LEER?

Textos necesarios, académicos, informativos, descriptivos.

Me parece que somos letrados, ANALFABETOS FUNCIONALES.

Fans del alcance y la profundidad de un MEME.

Dispersos, consumidores de infinitas gotas de información dispersa y desarticulada.

Así es el mundo HIPERCONECTADO, inconexo, diverso.

Un grupo de profesores, creemos en la educación multi e interdisciplinaria, multicultural y multilingüe, articulada, SERIA, una EDUCACIÓN PARA EL FUTURO.

Solo esperamos una oportunidad, para proponer y poner en práctica, procesos educativos que respondan a la realidad cierta del futuro, diferente al que conocimos y dónde nos formamos y no ser víctimas del analfabetismo funcional en un sistema educativo que se preocupa de garantizar el CARTÓN-TÍTULO, para todos y que oferta la híper especialización que al fin de cuentas solo le hace juego al mercado y la industrialización de la educación, a la cual solo le interesa tener como clientes-estudiantes a enormes masas de gente que se convierten en estudiantes en serie, que tiene pocas oportunidades reales de laborar en condiciones que tienen que ver con los derechos humanos fundamentales e infinitas obligaciones de consumir.

En los tiempos del tercer milenio, se aprende en forma de red, en escenarios multi, con vivencias en las raíces ancestrales y el mundo global, entre lenguas y culturas diversas, el aprendizaje y el desarrollo del ser humano es integral, diferente, en forma de red, holístico, complejo, adecuado a los signos de los tiempos y hacerlo es placentero, los estudiantes de la Licenciatura Multilingüe en Negocios Internacionales de la PUCE, así lo testimonian.

Se evidencia en el contraste entre el estudiante que ingresa y el profesional que termina sus estudios, la manera de proyectarse al mundo y la forma de aportarle a la sociedad local, regional o mundial.

El mundo "LEAI" es un maravilloso testimonio de lo que proponemos y que esperamos tenga acogida en quienes tienen el poder político para hacerlo.

 

Jorge Mora Varela