EL OPROBIOSO ORIGEN DE LOS TOROS DE FUEGO DE MIRA

EL OPROBIOSO ORIGEN DE LOS TOROS DE FUEGO DE MIRA

 

En la población de Mira en la Provincia del Carchi, se celebran las fiestas de la Virgen de la Caridad con una corrida taurina, con un toro que tiene su cornamenta en llamas.

Pero ¿de dónde nace esta manera de celebrar una fiesta religiosa?

Fuente: Internet

El investigador español Fermín Mayorga, experto en el tema de la Inquisición y el Santo Oficio en España ofrece datos que permiten entender ciertas tradiciones y costumbres que nacen bajo ciertas circunstancias y que luego se difunde por el mundo sin que nadie recuerde sus orígenes o sus razones y se instalan en cualquier parte, para celebrar cualquier cosa.

 

La Inquisición

La Inquisición española o Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, fue una institución fundada en el año de 1478 por los Reyes Católicos, para mantener la ortodoxia católica en sus reinos. Nacen con los “Autos de Fe” o juicios a los que se sometían a quienes profesaban una fe diferente al catolicismo.

La Inquisición fue un Tribunal creado por el Vaticano para eliminar a las prácticas de fe diferentes al catolicismo, como el Judaísmo, el Islamismo, el Luteranismo o a quienes no creían en la divinidad de Jesús de Nazaret, entonces utilizaron las hogueras para matar a los que pensaban de manera diferente o que a través del terror intentaban persuadir a los no católicos a adoptar su fe religiosa.

LAS VARILLAS PERFECTAS AUN DEBEN PERMANECER OCULTAS

Una historia que nació entre las aulas y talleres del entrañable "Vicente Fierro" de la Ciudad de Tulcán.

 

LAS VARILLAS PERFECTAS AUN DEBEN PERMANECER OCULTAS

Era la primera vez en la vida de la familia, en que nos íbamos a cambiar de casa, ya éramos adultos y nuestros padres habían envejecido, el estudio, el trabajo y el crecimiento de la ciudad, nos daban la oportunidad de vivir de acuerdo a los estándares de la modernidad, así que debíamos elegir las pocas cosas que deberíamos llevar al nuevo hogar y la inmensa cantidad de cachivaches que deberíamos abandonar.

Así que pasamos unas cuantas semanas, seleccionando y eligiendo con cuales cosas deberíamos iniciar nuestra nueva vida.

La tarea que en principio nos parecía tediosa y rutinaria fue más interesante de lo que nos había parecido. De alguna manera podíamos tocar con nuestras manos la historia de nuestras vidas, de nuestras familias, de nuestra infancia y juventud y esto lo hacía difícil prescindir de los objetos que parecían eran parte de nuestra piel.

 De pronto en una de las viejas repisas apareció un pequeño paquete de tela, atado con pulcritud, lo tome y lo desaté con cuidado y entonces apareció ante mis ojos un par de objetos metales brillantes, un par de “varillas huaqueras”, la una con una cruz y un aro abierto y la otra con la cruz y el aro cerrado en la cúspide, parecían un par de joyas platinadas, hermosas, perfectas, al engancharlas entre sus aros, podía sentir la fuerza magnética que corría entre mis manos.

 

Desenganché las dos varillas y al tomar la tela, para colocarlas en su lugar, me percaté de un par de detalles, importantísimos, trascendentes y contradictorios, que me dejó pensando por mucho tiempo, busqué alguna información que me pudiese orientar y al final tomé una decisión, de la cual espero no arrepentirme nunca.

EN EL CEMENTERIO EL MIEDO FUE TAN GRANDE, QUE DECIDIERON NO VOLVER

Jorge Mora Varela, presenta un relato del realismo mágico

carchense, que va por el sutil camino de la leyenda.

 

Si una LEYENDA es una narración que cuenta

un hecho real o ficticio enriquecido con elementos

fantásticos del bagaje cultural de un pueblo.

 

Ninguno de los acompañantes del cortejo fúnebre lo podía creer, ni entendían lo que estaban viendo, al difunto lo iban a enterrar en un nicho cualquiera de uno de tantos cementerio en la capital, porque en el hermoso campo santo de su pueblo desde hace más de una década él había hecho construir un mausoleo precioso para que llegado el momento allí sean colocados su cuerpo y los de su familia, sin embargo iba a ser sepultado en el anonimato de la gran ciudad.

EN EL CEMENTERIO

EL MIEDO FUE TAN GRANDE, QUE DECIDIERON NO VOLVER.

Todo empezó cuando cada vez que visitaban el cementerio, donde había construido el mausoleo familiar, su esposa le decía mire la losa grande, no está igual que siempre, el hombre miraba y nada parecía estar fuera de lugar, todo parecía estar dentro de lo normal.

Pero su esposa insistía con el mismo comentario, cada vez que llegaban al mausoleo familiar:

“mire que no está como la última vez”

El hombre miraba la construcción donde algún día reposarían los cuerpos de él y de los miembros de su familia y no podía determinar la razón del comentario de su esposa.

La situación se volvió incómoda, la mujer insistía con que “nunca la losa estaba como la última vez”, sin embargo para los ojos del hombre todo estaba igual y esto generaba una tensión que empezó a manifestarse con expresiones gestuales y verbales de mal humor en tonos altisonantes y groseros.

¡No está como la vez anterior!

¡Todo está igual!

SIMÓN Y EL PERTURBADOR SECRETO DEL RIO BOBO

 

De los relatos y leyendas carchenses

 

Jorge Mora Varela, presenta:

 

SIMÓN Y EL PERTURBADOR SECRETO DEL RÍO BOBO

 

“Cuando el hombre realizaba su trabajo, de pronto quedó estupefacto, no podía creer lo que sus ojos estaban viendo…”

 bobo

En el sector de la sierra del Ecuador, el período de vacaciones escolares había llegado y con ello el deseo de aventura se acentuaba en los jóvenes que buscaban los mejores lugares para vivir momentos inolvidables. Para hacerlo, había que madrugar en el frio de Tulcán y requería de determinación y algo de coraje para iniciar las correrías que los muchachos las habían soñado para realizarlas apenas se terminasen las clases y llegase el viento y el verano.

Los mocetones, desde los primeros días de la secundaria, habían escuchado a los que presumían ser los más valientes, alardear de haber nadado en la piscina del Puetate antes de las seis de la mañana…

Este era el momento de ellos, estaban dispuestos a saber si era tan difícil como lo sostenían los más grandes del colegio, por lo tanto los tres amigos se habían citado, prometiendo guardar las reservas del caso para guardar como un secreto a donde iban a ir aquel día a las cinco en punto de la mañana.

Para hacerlo habían acordado encontrarse en el parque principal, e ir a nadar en las aguas heladas de la vieja piscina que se encuentra en el lado occidental de la ciudad a las orillas del Río Bobo carchense.

El parque y las calles de la ciudad estaban vacías, salvo la presencia de un par de borrachitos de los que nunca faltaban en el pueblo. Los muchachos se enrumbaron al suroccidente de la ciudad, para hacerlo, caminaban de prisa y con determinación, cada uno sumido en sus pensamientos, trataban de no demostrar ni un ápice de cobardía ni de arrepentimiento, pues a esas horas hacía un frio penetrante y soplaba un viento gélido.

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