La Leyenda del Guagua Negro

La Leyenda del Guagua Negro.

El guagua negro se asoma cada noche de luna en el paso del Nudo de Boliche y lo hace a toda persona que tiene mal corazón.

Hay varias versiones acerca de esta leyenda. Cada una de ellas tiene un argumento diferente, pero en el fondo hay una especial coincidencia en lo que a razones, lugares, y objetivos se refiere.

El Nudo de Boliche es un accidente geográfico que divide a las hoyas del Carchi y la del Chota. Su paso es obligado para todo viajero que quiere llegar a Tulcán. La jomada se inicia en el antiguo pueblo de Orejuela, hoy llamado Julio Andrade y tomando la cuesta de "Culebras", llegaban a la posada que llamaban "Piedra Plancha" o del "Pumamaque". De allí tomaban el descenso designado como "cuajada" o "Resbaladera" hasta llegar a la "Puerta de Estanco" y pasar a Tulcán. Los caminantes apresuraban su paso para ascender o descender, pues temían a la noche y con ella los asaltos, el frío excesivo y sobre todo el "guagua negro", el cual aparecía intempestivamente sobre cualquier roca con un poncho pequeñito, unos calzones sumamente grandes, alpargatas y en su diestra un "perrero" o fuete de arriero, con el cual espantaba a los viajeros, pero no a todos, sino a quienes demostraban mala conducta o mal corazón. Sin embargo, el susto era mayúsculo y todos invocaban a la Virgen de las Lajas al llegar a tan singular paraje.

El Carbunco

EL CARBUNCO

Don Luis Alfredo nos cuenta.

Era niño, cuando con mi abuelita caminábamos por un callejón largo y oscuro, que llegaba a una quebrada, que baja de Chirchula. Aquel sitio tenebroso le llaman "el carnero" porque antiguamente en este lugar se faenaba ganado, cuya carne era secada al sol y se comercializaba a los pueblos de la zona.

Cuentan los ancianitos que siempre en "el carnero" de vez en cuando se ve arder una llama azul producto de un entierro de huaca, especialmente en mayo. Ciertos "huaqueros" por tener malas intenciones y ambiciones el tesoro se les ha escapado.

LEYENDA PASTO (PICUAQUER)

 

LEYENDA PASTO (PICUAQUER)

 

Picuaquer fue un pueblo hermoso por su paz y cordialidad de su gente, formado en su mayoría por casas de bahareque y cubierta de paja, calles desordenadas pero limpias adornadas con plantas y vistosas flores, dándole un toque de ternura y hospitalidad, sus moradores vivían felices, compartían cosechas y festejaban juntos las fiestas o culto a la siembra, el agua, al sol; existiendo equilibrio, cariño y respeto mutuo.

Los moradores habían elegido a sus gobernantes; un hombre y una mujer, sabios que dirigían y orientaban al caserío en forma eficiente, los problemas eran solucionados de inmediato practicando la justicia e igualdad para todos.

LA CURIOSA DE LA 10 DE AGOSTO

 

LA CURIOSA DE LA 10 DE AGOSTO.

En la ciudad de Tulcán existe la calle 10 de Agosto la misma que pasa por el Antiguo hospital "Luis G. Dávila" y llega hasta el río Bobo.

En la intersección de la mencionada calle con la Rafael Arellano existía una casa baja esquinera que con el paso del tiempo fue de la familia Zambrano.

Cuentan los abuelos que en dicha casa vivía una señora santurrona, beata y allegada en demasía a la iglesia, aquellas que se golpean el pecho, pero salen del templo y vuelven a caer en el mismo pecado.

La vida de esta mujer transcurría normalmente en la monotonía diaria de un pueblo pequeño de ese entonces. Dicha señora que por las noches se pasaba en vela, atisbando por una pequeña ventana todo lo que sucedía en las obscuras y frías noches de Tulcán.

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