Fuego en el viento de este hielo páramo

que me instiga a convocar ancestros magos,

acayote y secretos del tálamo

se presentan en el embrujo de los lagos.

 

Manos al cielo y atrayendo rayos,

¡centellas en mis ojos y temblores de Gea!,

existen las maravillas contadas por lacayos

para que los que no miran, Vean.

 

Cerros de poder y lugares de Luz,

palabras viejas y corroídas de los grimorios,

demonios seductores esclavos hoy de una virtud,

mensajeros invisibles de eventos mortuorios.

 

Dios Único Inmanifestado,

el caldero druida está dispuesto otra vez

para Tu material estado

entre misterio y cuento de los sabios en vejez.

 

¡Arremolínate aire enfurecido

y que los titanes huyan de tu presencia!,

Los del Color de la Luna han aparecido

para dejar de toda esta palabrería, su esencia.

 

Por: Miguel Ángel Bolaños Vela (Ángelus)