EL MUNDO SECRETO DE LOS ANIMALES

Del realismo mágico ecuatoriano y desde el Mundo de Simón:

 

Jorge Mora Varela, presenta:

 

EL MUNDO SECRETO DE LOS ANIMALES

Como cada sábado apenas rayaba el sol sobre la cima de la montaña que me acompañaba en mis amaneceres y como ya había llegado el verano, Simón y yo, salimos presurosos de casa, para correr.

Lo primero y lo más importante era comenzar a hacer nuestro deporte favorito y mientras tomábamos el sendero principal, había que preguntarse ¿para dónde vamos?, nos miramos a los ojos y la verdad, no importaba demasiado, solo había que dejarse llevar.

En este año, el invierno se prolongó tanto que el verano debió expulsar a la temporada invernal a empellones, en una lucha feroz, entre ráfagas de viento por la mañana y violentas tormentas en la tarde, por fin llegó el calor y el tiempo seco, propicio para buscar nuevas aventuras, así que junto a mi amigo decidimos correr por las partes elevadas del monte, junto al rio.

Al llegar a la parte más alta se podía divisar como el caudal del río, había disminuido y el agua a diferencia del invierno donde era turbia y obscura, esa mañana era transparente, cristalina y se podía, divisar las piedras del fondo del cauce.

 

El rio y los perros

Decidimos bajar hasta la orilla y a medida que descendíamos por el pequeño sendero estrecho e inestable, se podía oír el ladrido de una jauría de perros que se acercaban de manera preocupante, pues el sonido era cada vez mayor y parecía provenir del río y producto de una gran cantidad de canes.

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Simón y yo, decidimos escondernos en la maleza, para poder observar sin que nos puedan mirar. De repente por medio del cauce del río aparecieron un tropel de perros amarillos, que saltaban, chapoteaban y corrían entre los causes del agua y las piedras en una especie de competencia de resistencia y de placer.

RECUERDAS MADRE

Jorge Mora Varela, presenta:

 

RECUERDAS MADRE

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¿Recuerdas madre?

¿los viejos tiempos entre los verdes de tu pueblo?

¿las tardes maravillosas de juegos en el parque?

¿los colores de las casas y el camino que llevaba a la escuela?

 

¿Recuerdas madre?

¿los sonidos de la casa con la algarabía de los hijos?

¿los viejos cuadernos con nuestras primeras líneas?

¿los largos desvelos entre la fiebre y los temblores de tus niños?

 

¿Recuerdas madre?

¿los temores por la manera de crecer de los muchachos?

¿al mismo ritmo que crecían las calles y la ciudad entera?

¿las inquietudes y los sueños ante lo desconocido?

QUITO Un escenario formidable para construir los sueños

Cuando no pude encontrar en la bitácora de mi propio pueblo,

el espacio donde pudiese librar mis mejores batallas,

había que tomar la decisión de la partida,

para encontrar un teatro estupendo donde colocar mis utopías.

Jorge Mora Varela, presenta:

QUITO

Un escenario formidable para construir los sueños

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Desde los primeros imaginarios que brotan con la primavera de la vida,

entre el placer de ser niño y la responsabilidad de ser hombre,

debí ir entretejiendo entre los arrebatos de la juventud,

el mejor escenario donde construir los sueños.

 

Un lugar inescrutable, para ahí volver tangibles las ideas,

un espacio capaz de sorprenderme a cada paso,

desde cualquier rincón y desde cualquier esquina,

entre los lugares donde se agolpen las historias.

UN TRAGO DE AGUARDIENTE

UN TRAGO DE AGUARDIENTE

 

Jorge Mora Varela

 

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Me gusta un buen trago de aguardiente,

como un ritual de bienvenida que me ofrecen mis amigos,

para reverdecer los tiempos idos,

cuando se evocan los mejores retazos de la vida.

 

Me sorprende el aroma de la copa rebosante,

cuando se entrelazan las conversaciones olvidadas,

para continuarla en el mismo punto y con el mismo fervor y,

que permite dejarla en suspenso por otros tantos años.

 

Me complace una copa transparente,

que de vez en cuando me lo toleran los avatares de la vida,

para volver la vista atrás,

sin remordimientos y sin cargas.

 

Me cautiva el fluido generoso,

que brota de una mano amiga,

para celebrar las historias,

entre las muescas imprevistas del destino.

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