NIÑA


Dedicado a mi esposa y compañera, a quien amo desde el primer día.

 


Quisiera encontrar en algún rincón de mi memoria,
cualquier destello de su existencia cerca de la mía,
me gustaría tanto retroceder en el tiempo para buscarla y encontrarla
por que la amo desde el primer día.

 

La imagino melena al viento,
con la alevosía natural en su mirada,
la sonrisa cómplice de alguna travesura,
y sus manos prestas para inventar un juego.

  

 

Creo verla con el paso dispuesto a saltar por la ventana,
escapar sin apenas tocar el empedrado de la calle,
a buscar la rayuela, el columpio, la rueda, los amigos,
a jugar de la manera más seria para enfrentar la vida a su manera.

 


Tenaz para vivir,
sin dar un paso a las espaldas,
sin querer mirar sus pasos,
sin tiempo para el reposo.


Hermosa niña de cuerpo pequeñito,
retadora impertinente de la paz de los mayores,
pretexto del insomnio de tu padre,
futura compañera cómplice de mis vicisitudes.

 

Por: Jorge Mora Varela