Una gota de nostalgia por los jóvenes TULCANEÑOS Luis Armando en el 50° aniversario de su nacimiento y 30° de ausencia.

Y  Rubén Darío para cantar, desbordar de alegría y alejarse.

 

Un canto a la vida

 

Apasionados del rumor de la guitarra,

de las canciones de amor,

de la risa y los amigos,

de la vida.

 

 

Incondicionales cantores de mi pueblo,

entusiastas compañeros de la juventud,

hacedores de provocadoras melodías,

hechas con palabras desterradas.

 

Frenteadores armados de sonrisas,

irreverentes constructores de ilusiones,

libres gastadores de noches de bohemia,

nobles compañeros caminantes.

 

Sin más,

 

y sin la autorización de nadie dieron media vuelta,

le fueron a cantar al infinito,

sin mirar atrás,

sin pecados y sin culpas.

 

Jorge Mora Varela

04 septiembre 2014