Sofía

Ayer tan solo estabas surcando

los espacios infinitos de los sueños,

tratando de alcanzar muy presurosa

el lado opuesto de la luna,

intentando romper el viento

que golpea y sacude mis momentos,

buscabas un horizonte azul

prendida en las pestañas de tu madre

y llegaste presurosa y agitada

en el momento exacto de la desesperación,

y hoy cuando han pasado tantos días,

cuando no eres solo sueño sino realidad,

cuando te conviertes en algo vital

llegas como un ángel disfrazado de niña,

y me permites volver a soñar,

y yo al momento intento

convertirme nuevamente en niño

 

 

para entender tu edad temprana,

para tratar de alcanzar

la más bonita mariposa para ti,  

para jugar contigo y volver a llenar

mis bolsillos con tantas cosas locas,

para repetir nuevamente

los cuentos y canciones infantiles

que tu madre me escuchaba

cuando ella era pequeña.

Y ya han pasado los días

de recordar el ayer lleno de nostalgia,

y hoy soy testigo presencial

de cómo encogen tus vestidos

sin darme cuenta de que tú,

eres la que crece cada día,

de que tú, juegas sola con la luna

a preguntarle tantas cosas

que aún no entiendes,

preguntas... ¿por qué se asoman

gotas de agua cristalina

al balcón de tus ojos y los míos?

¿por qué sale el sol por las mañanas?

¿por qué cambia el color de los semáforos.

y todo el día...

eres una maquinita de preguntas.

muy pronto entenderás y habrás

preferido seguir siendo pequeña...

Sofía... o Chiflía como me gusta llamarte,

eres un puñado de cosas

que se reúnen en ti,

desde la oración larga y tempranera

hasta no sé dónde ni cuándo concluyes

tu tonada preferida...,

desde cuando se inician las mañanas y

enciendes el sol con tus negras pupilas,

hasta cuando cae la noche

y juegas con la luna a perderte

entre las estrellas de tu cielo,

o cuando dulcemente y en puntillas

interrumpes mi sueño

para acompañarme en mi soledad interminable.....

Sofía... Sofía...Y sigues siendo tú,

la que me recuerda

a cada instante la lección que olvidé

decirle a tu madre

cuando ella era pequeña.

Tantas cosas eres, que faltarían

mil moches de luma para decirte todo,

que el firmamento resultaría pequeño

para dibujar todos tus sueños.

que intentaría apagar la luz del sol

o vaciar el agua de los mares

para decirte cuanto te quiero,

y aun así faltarían tantas cosas.

Sofía... Sofía... Sofía.....

 Julio C. Dávalos P.