Somos lo que creemos y contamos de nosotros mismos.

 

¿QUIENES SOMOS LOS CARCHENSES?

 

El mes de noviembre tiene una alta carga de significación para la Provincia del Carchi, que empieza con el mayor flujo de visitantes a los cementerios de nuestros pueblos y ciudades, sobre todo al Icónico camposanto “Azael Franco de la ciudad de Tulcán” y que desemboca con las festividades por la provincialización del Carchi el 19 de noviembre.

El filósofo argentino Darío Sztajnszrajber en su conferencia sobre la IDENTIDAD, marca dos instantes para la identificación de un pueblo; un momento narrativo, que se caracteriza por lo que creemos y contamos de nosotros mismos.

En un proceso dinámico y continuo de construcción de la identidad, que solo se detiene cuando los pueblos mueren y se extinguen, solo allí la historia es un hecho acabado y fijo.

Por ello es un error pensar que la historia de la Provincia del Carchi está escrita y es inmodificable. No desconozco el valor de los textos referenciales sobre la historia del pueblo carchense, pero debo puntualizar que solo describen una parte de nuestra memoria.

 

Si somos un pueblo vivo, nuestra historia es un texto en construcción, sobre todo porque la dinámica del mundo global exige un permanente pensarnos y definirnos como comunidad viva, que tiene la obligación de redefinirse, para responder a las exigencias de los tiempos, expresados en el deber que tenemos con nuestros jóvenes para que reciban un escenario con posibilidades de realización en el futuro.

Sí la concibe a la identidad como el relato que hacemos de nosotros mismos, entonces invito a los actores sociales, culturales, económicos, políticos a expresarnos a través del arte, la literatura, los ensayos, las investigaciones, la música para narrar lo que pensamos de nosotros mismos.

Para demostrar y sostener que somos un pueblo valiente, rebelde, inclaudicable, creativo, cooperativo, solidario, noble, joven y que puede enfrentar al futuro con sus propios recursos y argumentos.

Solo así podremos pasar al siguiente momento el Esencialismo, donde podremos “ser”, para seguir en la construcción de nuestras familias, nuestras fuentes de supervivencia, nuestra música, nuestros héroes, nuestra identidad como carchenses, capaces de responder a los signos de los tiempos en los cuales vivimos y ante los cuales tenemos la obligación cívica de responder como ciudadanos 04.

Jorge Mora Varela