Una mirada crítica a la realidad ecuatoriana, a dos décadas de la finalización del conflicto limítrofe con el Perú.

1998- 2018

CÓMO ES EL ECUADOR, 20 AÑOS DESPUÉS DE LA FIRMA DE LA PAZ CON EL PERÚ.

 

Origen histórico

Las discrepancias fronterizas entre el Ecuador y el Perú, nacieron desde los tiempos anteriores a su nacimiento como repúblicas, en los Virreinatos Españoles, en el año 1.802, previo a la independencia de España, se exacerbaron con la Gran Colombia y continuaron durante la vida republicana, hasta el año 1.998, al final del siglo XX; el conflicto afectó la vida de los pueblos por 196 años.

Los desacuerdos parten desde el imaginario de pertenencia de los dos pueblos que creían eran dueños de territorios desconocidos, indefinidos y disputados por algunos de los nacientes países y los reclamos diplomáticos o militares se alargaron por un par de siglos.

 

Utilidad del conflicto

De hecho, mantener el conflicto abierto determinó la manera de conducir la política, la economía, la educación y la cultura cívica de los pueblos.

En el imaginario de los escolares ecuatorianos, había que colocar la idea de ser “víctimas permanentes de los pueblos vecinos invasores”, que “nos habían robado el territorio que había sido nuestro”, de los que había que desconfiar y si fuese posible “odiar”.

El conflicto les permitió a los dos países construir sus panteones con héroes que ofrendaron sus vidas por “La Patria”.

Otras veces fue utilizado como “cortina de humo” para distraer la atención de problemas políticos, económicos, sociales o éticos de la más diversa índole que podían afectar la estabilidad política de los gobernantes de turno.

Para poder implementar las medidas de ajuste estructural ordenadas por el FMI, sin costo político amparadas por el sentimiento patriótico y generoso del pueblo llano.

Fue un magnifico escenario para potenciar las campañas electorales e inclinar la voluntad popular en los comicios de sus respectivos países.

Fue utilizado para armar al ejército nacional que debía estar preparado de forma adecuada para “enfrentar el país enemigo”, a cualquier costo, con frecuencia más allá de sus posibilidades económicas.

Y el país se llenó de patriotismo, sentido de unidad y pertenencia alrededor de la frontera en conflicto.

Sirvió como “elemento unificador” de pueblos que no podían encontrar una poderosa razón para permanecer unido.

 

Elementos de unificación

De entre las frases emblemáticas están las del Presidente Jaime Roldós Aguilera”, el 24 de mayo de 1981, unas horas antes de su muerte:

“Este Ecuador amazónico, desde siempre y hasta siempre; ¡Viva la Patria!”

O la del Presidente Sixto Durán Ballén en el conflicto del año 1995:

“Ni un paso atrás”

De manera que el 26 de octubre de 1998, cuando se firmó el acuerdo de paz entre el Ecuador y el Perú, quedó en el ambiente la sensación de que se nos había escapado, el mejor pretexto para estar juntos como país.

Fue la selección ecuatoriana de futbol que clasificó por primera vez al mundial de futbol en Corea/Japón 2.002, quien le dio al país un frágil y pasajero motivo de unidad.

Luego la llegada al poder del Econ. Rafael Correa Delgado con su propuesta política y su particular estilo de gobierno unió/separó al Ecuador en dos partes que debían estar juntos, para defender/combatir la propuesta de gobierno y este hecho duró una década: Durante su gobierno utilizó frases extraídas de la Cuba de Fidel Castro.

Patria o muerte”, o,

“Hasta la victoria siempre, compañeros”

Expresiones populares, pero ajenas al imaginario del ecuatoriano profundo, por ello desaparecieron de la escena con el fin de su gobierno, sin penetrar en el subconsciente del ciudadano común, más allá del efecto emotivo en los seguidores de los cantos de protesta socialista de la mitad del siglo XX.

 

¿Sin un elemento unificador, podría estallar el Ecuador en mil pedazos?

Mi preocupación se exacerba a partir del gobierno del Lcdo. Lenín Moreno Garcés, porque no encuentro el acuerdo social, la idea, la propuesta para mantener al país unido.

Las razones que desatan mis alertas, son por ejemplo: la sensación de falta de liderazgo, de desgobierno, de cierto abandono, de desorientación, de caos que se extiende como mancha de agua por el entramado social.

De desatención a las demandas de empleo y oportunidades sobre todo para los jóvenes ecuatorianos, en contradicción con las prebendas del poder político o de grupos privilegiados, que no dan muestras de compromiso cívico, sino que están empeñados en protegerse y proteger a sus grupos de amigos, de espalda a la realidad del país.

Tengo la sensación que el Ecuador podría estallar el mil pedazos, si el señor Presidente de la República, no lee los signos de los tiempos y los llamados desesperados e invisibilizados por el poder de una sociedad que mantiene un aparente silencio a la espera de la chispa que desate un estado de caos violento, sino veamos una vez más la realidad del país:

El linchamiento en Posorja, los diezmos políticos, los collares electrónicos y las huidas, los funcionarios en sospecha, los políticos presos, los dineros no recuperados, las demandas incumplidas, el desempleo…

En medio del trajinar para ser una sola nación, en octubre de año 2018, el Presidente del Perú Martín Vizcarra, visitó el Ecuador y es una gran oportunidad para los ecuatorianos, el poder participar como país unido, en la dinámica del mundo, en:

https://youtu.be/1B1U3b6uHA0

 

 

Jorge Mora Varela

 

Fuente: Imagenes 1, 2, 3