¡Con el Carchi no se juega!

 

Fue la proclama del pueblo carchense cuando el Gobierno de Velasco Ibarra anuló decreto oficial No. 248, que obligaba a pagar un impuesto de DOS SUCRES a toda persona que aquel que cruzara la Frontera Ecuatoriana Colombiana por el puente internacional de Rumichaca.

 Antecedentes:

  • Velasco Ibarra hacía su quinto período presidencial.
  • La proforma presupuestaria en el año 1971 era de  5.859,8  millones de sucres con un déficit que alcanzó el 42% (Luis Gómez Izquierdo Ministro de Finanzas)

 

 

Se pretendía disminuir la brecha fiscal:

  • Mejorando la recaudación del impuesto a la renta en el 10% del presupuesto.
  • Gravando a las exportaciones de azúcar.
  • Obligando a tributar a las personas con mayores ingresos. Mientras algunas familias tributaban 1 millón de sucres, personas como Luis Noboa Naranjo tributaba 3.780 sucres (3,78%).
  • Controlando el contrabando  y la corrupción como la condena de dos años de prisión al ex cuatriviro general Guillermo Freile Posso por un cuantioso contrabando aéreo.
  • Levantando parcialmente las exoneraciones en la Ley de Fomento Industrial.
  • Grabando las importaciones.
  • Cobrando la plusvalía de los terrenos beneficiados por obras de vialidad y mejoras públicas.
  • Revisando los contratos  con la Texaco-Gulf sobre regalías del petróleo.
  • Impulsando la construcción del oleoducto Balao-Esmeraldas.

La situación del país se iba agravando por:

  • El clima de intranquilidad en el sector del campo, por la precaria situación del sector agrícola.
  • Las universidades que impulsaban  la campaña en pro del libre ingreso.
  • La represión violenta a las manifestaciones estudiantiles.
  • La intención para reducir las 1.336 entidades autónomas que parcelaban la administración pública en feudos independientes.
  • La multiplicación de las huelgas, las invasiones de tierras y la agitación estudiantil.
  • La inflación del 3 por ciento anual de 1968 había subido a 5.2 en 1969 y a 5.6 en 1970.

El 22 de junio de 1970 Velasco Ibarra optó por la dictadura;  las medidas para controlar la crisis fueron:

  • Devaluación de la moneda de 20 a 25 sucres el dólar.
  • Supresión de la autonomía de la Autoridad Portuaria de Guayaquil.
  • Prisión del alcalde electo de Guayaquil, Francisco Huerta Montalvo.
  • Destierro a Panamá al prefecto provincial electo, Assad Bucaram.
  • Ocupación de las universidades estatales de Quito y Guayaquil.
  • Tasación  de dos sucres por peaje en la frontera con Colombia.

 

Crisis y declaración del paro en la Provincia del Carchi:

  • Implementación de  peaje sin consulta sobre la realidad socio económica de la provincia.
  • Velasco Ibarra había calificado de "asesinos escandalosos" a las autoridades de la ciudad y de la provincia.
  • Dos mil efectivos militares debieron ocupar la ciudad, predominando la presencia de oriundos de la provincia, provocando la confrontación violenta entre carchenses.
  • Las amenazas de cárcel a los promotores de este paro.
  • Incumplimiento de obras para la provincia como el asfaltado y la rectificación de la carretera Panamericana y la modernización del aeropuerto.
  • Los tulcaneños asaltaron el Estanco y tomaron armas y municiones.
  • El prefecto de la Provincia del Carchi Wilfredo Lucero, el alcalde de la Ciudad de Tulcán Ignacio Zambrano y cientos de tulcaneños tuvieron que huir hacia Colombia.
  • Murieron siete civiles y dos policías,  hubo heridos y  detenidos.
  • El 2 de junio de 1971, Velasco Ibarra derogó el Decreto que imponía el impuesto de DOS SUCRES.

 

El 26 de mayo del año 2012, los Carchenses rendimos un cálido homenaje a los actores de esta gesta heroica y exigimos el reconocimiento de esta fecha como PATRIMONIO HISTÓRICO de nuestra Provincia.

Por lo que sería saludable por el bien de nuestro patrimonio intangible recoger los testimonios de todos los actores de esta gesta de la “rebeldía carchense”, para levantar una memoria fiel de un momento de nuestra historia, que no debe ser olvidado y que debe ser transmitido a los niños y jóvenes, de manera obligatoria en las escuelas y colegios de la provincia

Un saludo a los héroes anónimos y que son el testimonio vivo de una memoria que no debe ser desconocida ni negada.

 

Archivo: Jorge Mora Varela