¿EL ECUADOR AMAZÓNICO Y BOLIVIA MARÍTIMA?

 

Una vez que la Corte de La Haya desestimó la demanda presentada por el gobierno boliviano, para obligar a Chile a sentarse a la mesa de negociaciones para discutir una salida soberana al mar para los bolivianos.

Esta decisión jurídica, generó un sentimiento de dolor y de frustración en el pueblo boliviano y que de alguna forma se asemeja al dolor del pueblo ecuatoriano cuando se firmó el Acuerdo de Paz con el Perú en el año 1998 y que desvaneció el sueño de entrar a la amazonia con derechos de soberanía.

Aquel que eternizó el Ex Presidente Jaime Roldós el 24 de mayo de 1981, en un discurso inolvidable, unas horas antes de su muerte: “El Ecuador amazónico desde siempre y hasta siempre, viva la patria.”

La pregunta es ¿cuán válida es para los pueblos mantener expectativas de reivindicaciones de sueños soberanos que quizá tengan algún tipo de justificación histórica pero mínimas probabilidades de realización concreta?

Y que con frecuencia son utilizados por los gobiernos o candidatos de turno para generar simpatía con trasfondos electoreros, cuando sus argumentos escasean o se han agotado y recurren a estas maniobras para mantenerse en el poder.

Es evidente el manejo psicológico-político del Presidente de Bolivia Evo Morales, quien busca mantenerse en el poder, al margen que sus posibilidades legales se han agotado, para ello no tiene empacho en utilizar un tema sensible en el imaginario del pueblo boliviano, “la soberanía de Bolivia sobre el océano Pacífico”.

De la misma manera como en el siglo XX, los gobernantes del Perú y del Ecuador utilizaron el tema de frontera común para lograr consensos coyunturales, para justificar medidas antipopulares o como cortina de humo para distraer la atención de los pueblos cuando tenían que ocultar hechos de dudosa validez ética o política.

En el Ecuador con la muerte del siglo XX, se fue desvaneciendo la idea de la presencia soberana en el Amazonas y aun debemos dejar morir utopías como la vía multimodal para unir el pacífico con el atlántico.

Creo que también para Bolivia es el momento de dejar morir sus quimeras como la de la presencia soberana sobre el Océano Pacífico, para reinventarse como nación, con otros sueños y con otros paradigmas.

Bolivia, puede vincularse al mundo de diversas maneras, podría hacerlo por el Pacífico por los puertos chilenos o peruanos, o al Atlántico por los ríos que desembocan en el Río de la Plata, entonces ¿por qué no, dejar morir el sueño de ser soberanos en el Pacífico?, eso los liberaría y les permitiría a ellos como pueblo reinventarse y pensar de otra manera.

Caso contrario vivirán anclados a la ira y a la frustración constante y lo que es más grave en manos de los políticos inescrupulosos que no dudan en utilizarlos para lograr los réditos políticos que ellos requieren, cuando los argumentos “políticamente correctos” se les ha agotado y ellos se empeñan en vivir anclados en el poder, porque ya no saben vivir de otra manera, aunque ya no puedan responder con sus actos a las legítimas demandas de su pueblo.

 

Jorge Mora Varela