Jorge Mora Varela y

el análisis crítico de la historia ecuatoriana

 

EL ECUADOR

A PROPÓSITO DEL 24 DE MAYO O DEL 9 DE OCTUBRE, da igual.

 

La historia de la República del Ecuador se la ha escrito desde una concepción antojadiza, parcial y maniquea, que señala y estigmatiza a los buenos y a los malos.

Los buenos, los vencedores por lo general militares a quienes llamamos patriotas, capaces de entregar la vida y derramar su sangre por el país, en una especie de sacrificio de sangre entregado a Dios quien mira y acepta el holocausto, de estos héroes de hierro, invencibles, quienes lograron la victoria y alcanzaron la libertad, a los que había que elevar monumentos, designar las calles y las plazas con sus nombres.

Y los malos, el yugo conquistador, portador de la injusta y la horrenda desgracia como un peso fatal sobre el país, un monstruo sangriento, un león destrozado lleno de impotencia y que ruge de despecho, el sucumbir del fiero español.

Así reza el Himno Nacional de la República del Ecuador.

 

Una manera de escribir la historia, que raya entre lo mítico, lo heroico, lo políticamente conveniente o lo necesario para construir un país hecho al azar, el “Ecuador” y como efecto secundario abona en la construcción de la “Leyenda negra española”.

Propongo una manera diferente de leer e interpretar la historia de un territorio que tiene que entenderse, para consolidarse, para ser país, único, solo e indivisible.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Cristóbal Colón llega a estas tierras en 1492 y Américo Vespucio en el año 1502, afirma que lo descubierto por Colón no era el continente asiático como se creía, sino que era otro continente al que llamó Nuevo Mundo.

España inicia la conquista con la intención de encontrar, extraer y llevarse los metales preciosos que pudiese encontrar y una decisión evangelizadora, entonces inicia el “mestizaje”, no solo reproductivo y expansivo, sino cultural a través de la imposición de la religión católica y la educación.

La dependencia política de nuestros territorios

En el año 1.614 los territorios dónde está el Ecuador están bajo el control del Virreinato del Perú y en el año 1.734, estas tierras pasan a depender del Virreinato de Nueva Granada.

Los grandes movimientos de la historia previa

La Ilustración nació en Gran Bretaña y se asentó Francia, permitió el desarrollo de las ideas, con la publicación en París entre los años 1.751 y 1.772 de L’Encyclopédie, un conjunto de 17 volúmenes con el objetivo de difundir las ideas de la ilustración y el pensamiento de personajes como Diderot, d´Alambert, Voltaire, Montesquieu, Rousseau, Buffon, entre los más de 160 intelectuales de la época, se convirtió en un símbolo de la Ilustración y una potente arma política.

A lo largo del siglo XVII, las ideas de la ilustración como el racionalismo, el Laicismo y su poder liberador se extendieron por Europa, llegando con fuerza a las colonias americanas.

Nacen los Estados Unidos

En el año 1.774, las Trece Colonias Británicas que huyeron de las guerras de religión y se asentaron en América del Norte, se reunieron en el Congreso de los colonos en contra de la servidumbre a Londres y a favor de una patria independiente.

Las colonias británicas que se independizaron de Gran Bretaña edificaron el primer sistema político liberal y democrático y en el año de 1.783 nacen los Estados Unidos de América, con nuevas ideas revolucionarias que propugnaban la igualdad y la libertad.

La revolución francesa

En el año de 1799, la Revolución francesa, fue un conflicto social y político, que terminó con el absolutismo y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.

La España del siglo XVIII

En España reinaba Carlos IV (1788-1808), un rey discutido y débil, abdicó en su hijo Fernando VII quien no quería gobernar.

Napoleón Bonaparte quien buscaba tomar Portugal, aprovechó el momento de crisis en el gobierno español y designó como rey de España a su hermano José Bonaparte.

El movimiento independentista en Hispanoamérica

Las ideas del enciclopedismo, de la Revolución Francesa, del debilitamiento constante del imperio español y de la presencia de Bonaparte en España, se conocían y modificaban las relaciones de poder y control político en Hispanoamérica. Nacían los movimientos independistas, con las ideas que modificaban la manera de pensar de quienes vivieron bajo el mando del imperio español y empezaron a creer en sus capacidades y posibilidades de mando autónomo, libre y soberano.

Primero la sociedad civil y sus jóvenes tenían que desear la independencia y la libertad y los ejércitos terminarían por expulsar a las fuerzas militares españolas, en ese orden cronológico y de importancia.

En el año 1.791 el pueblo "negro" inició la Revolución Haitiana y en el año 1.804 Haití declaró su independencia.

En Quito, el 10 de agosto de 1.809 se dio el grito de independencia, el 24 de mayo de 1822 se alcanzó la independencia.

Venezuela declaró su independencia en 1811, Argentina, se reunió la primera junta de gobierno en 1810 y la declaró su independencia en 1.816, Colombia 1.810, México 1.810, Chile 1.810, Uruguay 1.811, Brasil 1.825, Paraguay 1.811, Perú 1.820, Bolivia 1.825, Guayaquil el 9 de octubre de 1.820.

La Gran Colombia

La Gran Colombia fue un país creado en 1.819 por la unión de Venezuela, Colombia, Panamá, Quito y Guayaquil y se desintegró en 1.830, por discrepancias respecto a la concentración del poder político o al modelo de gobierno que se discutía entre el centralismo y el federalismo.

1.830 Nace el Ecuador

El 13 de mayo de 1830, el Departamento de Ecuador, pasó a formar un Estado independiente, la “República del Ecuador”, con los departamentos de Quito, Guayaquil y del Azuay y el 14 de agosto de ese año en la Ciudad de Riobamba se expidió la Constitución Política de la nueva República del Ecuador.

¿Fuimos una nación o fuimos construidos al azar?

El Ecuador nació en 1.830, por la unión del pueblo quiteño, del guayaquileño y de los pueblos del Azuay. Desde el nacimiento de la república hemos tenido dificultades para sentirnos como una sola nación, entonces había que tener un enemigo común para odiar y sentirnos unidos. A través de la historia los hemos tenido: “el fiero español” o a “los peruanos y el conflicto fronterizo”.

Desde el inicio de la vida republicana, hasta el tiempo presente, para sentirnos unidos y evitar las ideas separatistas o los celos por la asignación del poder político, hemos repartido la presidencia y la vicepresidencia de la república entre Quito y Guayaquil.

Cuando ya no tenemos enemigos comunes a quien todos pudiésemos odiar y sentirnos unidos, debemos reemplazar por elementos que nos puedan unir y exterminar de manera definitiva el regionalismo que nos divide y nos posterga.

El tiempo presente

El ferrocarril de Alfaro y su efecto integrador duró medio siglo y murió con la modernidad, por eso propongo encontrar nuevos nexos de unión, que le den sentido, coherencia y contundencia a la “ecuatorianidad”, no es posible seguir dependiendo de los resultados de la selección de fútbol para sentirnos país, debemos encontrar eslabones fuertes que nos cohesionen, por ejemplo una autopista que una las tres ciudades Quito, Guayaquil y Cuenca y que cobijen a las demás ciudades , podría ser una alternativa entre tantas iniciativas que podríamos desarrollar.

Caso contario seguiremos viviendo en un país endeble y celebrando las fiestas patrias con días de descanso obligatorio en las playas, con cerveza, con héroes que van cayendo en el olvido y sin futuro claro como nación fuerte que sabe hacia dónde va en el presente y en el futuro.