"Si querés llorar, llorá. Está bien llorar de alegría".

Y ese mensaje de la transmisión caló en tierras norteñas. En cuanto Richard Carapaz se consagró en la Edición 102 del Giro de Italia, lloró su gente, lloró Tulcán y de seguro, el Ecuador entero y Latinoamérica.
Entre la multitud estaba Marcela, hermana de la #LocomotoraDeCarchi, quien se contenía entre emociones y lágrimas. "Dale ñaño, dale. Vamos mijo...", decía a viva voz aunque su tono quedaba corto ante el griterío que se convocó en el Mercado Plaza Central de Tulcán.





