“La información y la verdad no son lo mismo”

“La información y la verdad no son lo mismo”

“La información y la verdad no son lo mismo”

El historiador y escritor israelí Yuval Noah Harari sostiene que la mayor parte de la información circulante en los medios de comunicación y en las redes sociales es ficción o "basura" y se las produce para conectar a las personas. Porque la ficción y la basura son baratas de producir, mientras que la verdad es costosa y es escasa.

Y con frecuencia la información falsa es más atractiva que la verdad.

Por esta razón con demasiada frecuencia las redes sociales "apestan" y mucha gente ni siquiera se da cuenta y al parecer la disfrutan, porque ahora cada uno tiene la verdad que cada uno quiere, en el OBSCURANTISMO  del siglo XXI.

 

Jorge Mora Varela

 

Como el primer día

Como el primer día

 

Publicado en YouTube, en: https://youtu.be/ZOj_d8EwKyI

 

Al mirar nuestras manos,

pudimos percatarnos que habían envejecido,

y se habían marchitado juntas,

las suyas y las mías.

Al mirar sus manos y al mirarla a ella,

solo deseaba amarla en los términos de Cabral y de Cortez,

como el primer día,

con la alegría que da la vida,

como si toda la fuerza del universo,

se concentrase toda para esta noche.

 

Como el primer día,

cuando eras mi fantasía,

con tu sonrisa pícara toda para mí.

 

Porque te sigo queriendo,

como el primer día,

porque embelleces mis sueños,

como el primer día,

como el primer beso,

como el primer día,

te sigo queriendo.

 

Muchas gracias

 

 

La playa dónde al morir la poeta Alfonsina Storni nació Alfonsina y el mar

La playa dónde al morir la poeta Alfonsina Storni nació Alfonsina y el mar

Publicada en YouTube en: https://youtu.be/wS0JXjHNIMA

La visita a mi hijo en la ciudad de Buenos Aires, me daba la oportunidad de ir a Mar del Plata, al océano Atlántico, en dónde por primera vez en mi vida podría observar cómo empieza el día cuando el sol nace desde el mar, la posibilidad de observar este hecho natural me llenaba de emoción, pues yo vengo desde el lado del mundo dónde el sol muere en el océano para que llegue la noche.

Me sentía entusiasmado como niño que quería dormir pronto para que amanezca en un abrir y cerrar de ojos y observar algo que nunca había visto “el nacimiento del día que nace desde el mar”, como un regalo que me daba la vida en mis años otoñales.

Como en las mejores películas de drama: amaneció y la neblina acompañada de una ruidosa tormenta no permitía ver nada. En el segundo amanecer apenas el filo del mar y las escolleras que rompían la monotonía del mar gris.

No hay huellas

Por unos instantes me detuve a mirar el lugar dónde viví mi juventud y ver con tristeza que ya no hay huellas de nuestra vida allí.

 

Ya no hay huellas

 

No hay huellas,

no hay rastro que atestigüen nuestras vidas,

nuestras risas o nuestras ilusiones.

 

Nada dice que allí construimos nuestros sueños,

que desde allí luchamos,

que desde allí soñamos.

Por unos instantes la casa recobró la vida

Por unos instantes la casa recobró la vida

La casa solía ser un proyecto de vida, un espacio vivo, sonoro, vital, un punto de esperanza, un refugio de seguridad, de amor y un cable de alta tensión que intentaba lanzar a los muchachos a la vida, para que puedan hacer crecer sus alas, sus garras y su temple y un día cuando crean tener las suficientes herramientas nos digan adiós.

Así decía la teoría y así fue, en la tarea de crecer, de afilar sus dientes y frotar sus manos, de tomar aire, de otear el horizonte, de elegir caminos y empezar a ser, mientras caminaban hacia adelante en un camino sin retorno.

Un día, sin apenas percatarnos, la casa quedó vacía, en silencio, porque los proyectos de vida, los espacios de esperanza, el refugio caliente, seguro y el cable de alta tensión bajaron sus brazos, porque ya no eran necesarios, porque ya cumplieron su cometido y guardaron sus armas en silencio y en paz.