Mujeres sorprendentes del Senegal. II PARTE

Mujeres del Senegal

Parte II

Publicado en YouTube, en: https://youtu.be/b4wYr0-JbMk

 

Cada vez que he viajado a los países del áfrica, me ha llamado la atención los modos y manera como llevan la vida las mujeres, la forma mirar, de evitar la mirada y mantenerse casi invisibles, la vestimenta, sus viviendas, sus ventanas, sus puertas, sus calles en forma de serpentines estrechos, como si fuesen diseñadas para desaparecer de forma inmediata, en fin.

Si busco en los textos y testimonios, se puede evidenciar que los derechos de las mujeres en Senegal están marcados por el peso de las tradiciones y de las religiones.

Aunque sería injusto no reconocer que las mujeres han sido determinantes en la historia en el espacio público del Senegal, como lo vimos el domingo anterior, con el ejemplo de la lucha de la reina Ndaté Yalla -última reina Waloo- y su oposición a las fuerzas colonizadoras.

 

La costumbres y tradiciones locales condicionan el estatus social de la mujer. Su tasa de analfabetismo es alta y representan menos del 10 % de la fuerza laboral formal.

 

En el Senegal las mujeres son 49,4 % y los hombres el 50,6 %, a la inversa de la tendencia mundial, donde las mujeres tienen el porcentaje más alto que los hombres

Los derechos legales de las mujeres son débiles por los matrimonios poligínicos, es decir la condición de los hombres de tener múltiples parejas o elementos femeninos a la vez. Y la ley islámica sobre la propiedad la sharía, que reconoce y protege de forma rigurosa el derecho de propiedad privada, considerándolo un fideicomiso otorgado por Dios (Alá), quien es el dueño último de todo lo existente.

Las nuevas leyes a favor de la emancipación de las mujeres abrieron la puerta a las responsabilidades políticas, al acceso a puestos de poder y a manifestarse en el medio cultural, económico y social.

Claro que, en el Senegal, por lo general las mujeres son responsables de las tareas del hogar, cocinar, limpiar y cuidar a los niños. También son responsables de gran parte del trabajo agrícola, incluido el deshierbe y la cosecha de cultivos como el arroz.

 

Al igual que en cualquier parte del mundo, la modernidad, los cambios económicos y la urbanización han llevado a los hombres jóvenes a migrar a las ciudades, como Dakar, por lo que las mujeres rurales participan cada vez más en la gestión de los recursos forestales de las aldeas y en el funcionamiento de los molinos de mijo el cereal ancestral africano de grano pequeño, redondo y de color amarillo con alto valor nutricional, sin gluten y el arroz.

Las mujeres desempeñan un papel en los comités de salud de las aldeas y en los programas prenatales y posnatales. En las áreas urbanas, a pesar del estatus de la mujer en el Islam, el cambio cultural les permitió incorporarse al mercado laboral como empleadas administrativas y comerciales, trabajadoras domésticas y trabajadoras no calificadas en fábricas textiles y en las enlatadoras de atún.

En síntesis, en Senegal, las mujeres enfrentan disparidades hacia abajo en su estatus social, cultural., deportivo, empresarial y económico.

En general, para las mujeres dependientes, el matrimonio suele ser la única forma de disponer de recursos económicos. El marido tiene la obligación de asegurar los gastos importantes del hogar, vivienda, educación y salud.

En el año 2010, el parlamento aprobó la Ley sobre “Paridad Absoluta” entre hombres y mujeres, de aplicación en todas las instituciones total o parcialmente electivas.

Como resultado, Senegal vio duplicar la proporción de mujeres elegidas en la Asamblea Nacional de Senegal, en el año 2012 resultaron elegidas el 42.7% de mujeres de los 150 escaños.

En este contexto asimétrico me he podido encontrar con tres mujeres que luchan y se destacan cada una a su manera, en entornos dónde su presencia suele ser escasa o conflictiva:

 

Khadjou Sambe

Nacida en el año 1997 en Dakar, es una surfista, es la primera surfista profesional de Senegal y la única mujer senegalesa en participar en la World Surf League .

Kadjou reside en Ngor Village, un barrio situado en el norte de Dakar, cerca del mar y su residencia aparece en la película El verano sin fin, cuando se introduce el surf en las costas del Senegal.

 

Desde su pueblo de pescadores, la niña Khadjou observaba a los hombres surfear sobre sus tablas. A ella, en cambio, solo se le permitía usar el kayak... Así que luchó contra los prejuicios y contra su propia familia, durante más de dos años sus padres le prohibieron entrar en el agua, pero ella perseveró.

 

Cuando Khadjou se encontró en el camino con la surfista norteamericana Rhonda Harper, cambiósu vida de forma radical, la surfista estadounidense fundó en Senegal una escuela de surf para mujeres afro. Harper la invitó a California; Khadjou llegó sin dinero, sin hablar inglés y con una manera de surfear libre y salvaje.

 

Khardiata “Khadjou” Sambe, la primera surfista profesional de Senegal, convirtió la playa de Ngor en su punto de partida y hacer del océano un espacio de libertad, creció cerca de la playa de Ngor, el punto más saliente del Senegal en el Atlántico.

 

Khadjou recuerda la emoción que sintió la primera vez que se subió a una tabla, al entrar en el agua, el ruido y los límites se desvanecen. “Me olvido de todos mis problemas, es como si estuviera en otro mundo”

 

Para ella, el surf es un refugio, como en un lenguaje, en una relación personal, más allá que el deporte que raya en lo espiritual, eso explica su estilo libre y salvaje.

 

“Es como si viviera dentro del mar, asegura; las olas son mis mejores amigas y la tabla es mi amor, es como si fuera una sirena en el agua”.

 

El camino de Khadjou Sambe consistía en romper barreras desde el anonimato, durante su adolescencia, se dio cuenta que estaba sola en el agua.

 

«Cada vez que cogía su kayak y salía a mar abierto, pensaba: "no veo a ninguna chica surfeando aquí", así que decidió convertirse en pionera.

 

«Tengo que representar a mi país como senegalesa, como africana y como chica», se dice a sí misma.

Claro, los obstáculos partían desde su familia, la negativa era inmediata. Cuando empezó a surfear, le dijeron que no.

"No vas a surfear porque eso es cosa de hombres"».

 

Para seguir adelante, había que recurrir a la astucia. Salía a escondidas, para llegar a la playa, se cubría con un “boubou”, la tradicional túnica, amplia y fluida de mangas ancha originaria de África Occidental senegalesa, una prenda emblemática y distintiva de la cultura de Senegal, usada por hombres y mujeres, entonces se cambia en el último momento y corría hacia las olas.

 

Las críticas se escuchaban a menudo y a veces con violencia:

“Quédate en casa. Busca un marido. Este no es tu sitio”,

se oía a menudo.

 

Agotada por el rechazo social, abandonó por tres años el surf, para trabajar en un restaurante. Pero la llamada del mar fue más fuerte.

 

Hasta que “Dijo NO. Tenía que seguir surfeando y no rendirse nunca”.

 

De Ngor a California, fue el salto a una nueva dimensión, a una puerta decisiva.

 

Descubierta por la surfista estadounidense afro descendiente Rhonda Harper, Khadjou Sambe dejó el Senegal para entrenarse en California con “Black Girls Surf”, un programa fundado en 2014 por Rhonda Harper, para apoyar a mujeres negras en su camino hacia el surf de alto nivel y facilitarles el acceso a los circuitos profesionales.

 

Al principio, para ella se trata simplemente de surfear, sin embargo, pronto se dio cuenta que debía aprender para progresar.

 

La experiencia en los Estados Unidos trascendió el ámbito deportivo por la atención mediática que despertaba y con ella la proyección internacional y la mirada puesta en su trayectoria, y todo aquello la tomó por sorpresa.

 

«Cuando empezaron a llegar todos los medios, fue entonces cuando se di cuenta de que aquello ya formaba parte de su vida. Le dijeron: "Ahora tienes que estar preparada"”.

 

Esta estancia marcó un punto de inflexión. El surf dejó de ser una pasión personal para convertirse en un compromiso duradero.

 

Esta etapa en California contribuyó a consolidar su condición de surfista profesional, entendida como una atleta inmersa en una trayectoria competitiva reconocida más allá de las fronteras de Senegal.

 

Cuando Black Girls Surf abrió una sede en Dakar, Khadjou decidió regresar. Porque su lucha, a partir de ese momento, ya no se limita a ella misma, había que lograr que otras se atrevan

 

Su mayor felicidad ahora es ver a otras chicas entrar en el agua, progresar y soñar a lo grande. “Nosotras creamos campeonas” afirma.

 

El horizonte también se perfila a través de una cita simbólica: los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar 2026, la primera competición olímpica organizada por primera vez en el continente africano, prevista del 31 de octubre al 13 de noviembre de 2026. Para la surfista de 28 años, este evento representa mucho más que una fecha en el calendario deportivo; es una oportunidad para mostrar, en su propia tierra, lo que una generación es capaz de lograr.

 

Arraigada en Ngor y volcada hacia el futuro de su comunidad, Khadjou Sambe mira ahora más allá. Sueña con una academia, con equipamiento, con un entorno donde estudiar, entrenar y crecer. Sueña con un legado duradero, en sintonía con el impulso juvenil que representan los Juegos de Dakar 2026.

En Ngor, una “sirena” ha abierto el camino. Y detrás de ella, toda una generación empieza a entrar en el agua.

 

Ahora es el momento de:

Aminata Ly

Una emprendedora agrícola y activista social, una joven empresaria y activista senegalesa reconocida a nivel internacional por romper los roles de género en el sector agrícola.

Aminata Ly es una chica de ciudad que con poco más de veinte años que estudió en Dakay y en Marruecos, que dejó la capital para instalarse en una de las zonas más pobres de Senegal. Quería demostrar a las mujeres rurales de la región de Kolda, en la Alta Casamance, que se podía tener una granja propia y no depender del permiso de un marido para todo.

En Senegal, el acceso de las mujeres a la propiedad de la tierra es restrictivo, tan así que, tras una larga lucha legal, Aminata logró registrar a su nombre una hectárea de tierra donada por su tío.

En el año 2017 cofundó Sow Ranch, una granja agroalimentaria sostenible que tiene producción hortícola, avícola y piscifactoría, con ella genera empleo para decenas de personas de la comunidad local. Su labor ha recibido el apoyo de organismos como la Agencia Española de Cooperación (AECID) y ha sido destacada por plataformas globales como One Young World.

En Senegal la propiedad de la tierra está reservada a los hombres, Aminata Ly, creó la pequeña gran revolución rural que transformó los roles de género en Senegal.

 

Nadie entendía en el lugar que una joven llevara las riendas de su propio negocio y menos aún que sus dos hermanos trabajaran para ella.

Para sus adentros pensaba “Ningún hombre de aquí querrá casarse conmigo porque no les gustan las mujeres fuertes, están acostumbrados a la sumisión”, sigue soltera y piensa de la misma manera que en un principio.

Ha ampliado la granja a dos hectáreas, introdujo vacas y el cultivo de forraje para alimentarlas. Además del aula de formación de ecoagricultura que creó para hacer realidad su sueño de ayudar a las mujeres rurales a ser autosuficientes.

 

En la zona cada vez hay más huertos comunales gestionados directamente por mujeres, con el apoyo de ONG internacionales.

Dicen que cuando las mujeres se ocupan de la tierra, mejora la alimentación de sus hijos (tienen una media de seis). Además, el dinero que ahorran con la venta de los productos que cultivan lo invierten en el cuidado, el crecimiento y la formación de toda la familia.

Con el ejemplo de Aminta Ly, las mujeres han ganado en autoestima y los hombres las miran de otra manera. Aumentó su influencia ante ellos y comienzan a participar con voz propia en las asambleas.

 

Ahora son las pequeñas grandes revoluciones de cientos de mujeres rurales anónimas como Aminata, que están transformando los tradicionales roles de género en una sociedad ancestral, patriarcal y de mayoría musulmana.

 

Ahora veamos a:

Adama Ndiaye,

Adama Paris, una destacada diseñadora de moda senegalesa nacida en Kinsasa (República Democrática del Congo) en 1977.

Es hija de padres senegaleses, estudió economía en Nantes y en la Universidad Paris-Dauphine, y trabajó en el Banco Nacional de París, luego decidió dejar su carrera en el sector bancario para seguir su pasión por el diseño, entonces creó su propia marca bajo el nombre comercial de Adama Paris.

Sus diseños son coloridos como su pueblo, además los hizo, cosmopolitas y eclécticos, inspirados en la vida de grandes metrópolis como Dakar, París o Los Ángeles.

Es la fundadora y organizadora de la Dakar Fashion Week, una de las plataformas de moda más importantes del continente africano.

 

La Black Fashion Week se creó para dar visibilidad a diseñadores de ascendencia africana en ciudades del mundo.

Adama ha sido catalogada por medios internacionales como una de las mujeres más influyentes de África por su labor de impulso a la industria textil y cultural del continente.

 

Así hemos dado una mirada a las sorprendentes mujeres del Senegal que desde sus limitaciones o sus oportunidades transforman y reinventan sus país para que sea más justo, más inclusivo y más bello.

 

Muchas gracias

 

 

Tres mujeres sorprendentes de un país lejano, El Senegal

Tres mujeres sorprendentes de un país lejano, El Senegal

Amias y amigos, del Senegal el estado soberano del África Occidental cuyos habitantes se pierden en el origen de los tiempos, me llaman la atención dos nombres:

Dakar el nombre de su capital, cuyo nombre parece provenir de la evolución de Ndakaaru, una antigua aldea de pescadores de la etnia lébou y parecería venir del idioma wolof, del tamarindo (dakhar) muy común en la zona, o el país del refugio (deuk raw), derivada de la expresión local que significa lugar de paz.

60 años del ciclismo carchense

60 años del ciclismo carchense

60 años del ciclismo carchense

 Contado a mi manera

Hace unos cuantos años, paseaba con mi perro Simón, por los caminos empedrados cercanos a mi casa en el sector de los valles en la ciudad de Quito, por dónde van los trotadores y los ciclistas que disfrutan de la aventura del deporte en condiciones agrestes y hermosas.

Aquella mañana venía desde el otra lado del camino un grupo de ciclistas y al cruzarnos en el camino, alguien gritó:

Hey… Ciclista a la vistaaaaa....

Cuando regresé a mirar para intentar identificar quien era la persona que repetía el título del relato que está plasmado en el Libro de mi autoría, Retazos del Tiempo, solo pude mirar que alguien levantó la mano y se alejó con sus compañeros y jamás pude identificarlo.

Pero esta anécdota fue suficiente para justificar la razón para escribir sobre las cosas que embellecen nuestra vida.

Todo empezó en el año 2008, mientras estudiaba en Italia junto a profesionales de los cinco continentes y en un momento quise contarles sobre la literatura que describiese lo bello de mi pueblo, no había nada.

Homenaje al Uruguay en el día de su independencia

Uruguay

Publicado en YouTube, en: https://youtu.be/7mbaFdqo-9k

Gracias a la invitación de la escritora María Elena Rodríguez Chavarría y la Organización "Capulí, Vallejo y su Tierra" para hablar de un hermano querido, el Uruguay.

El 25 de diciembre, en la navidad de 1966, hace 60 años murió mi padre y de él quedaron un par de cosas pequeñas, casi insignificantes: Una radio de tubos de AM y “onda corta” y un tocadiscos de aguja.

Yo tenía 8 años y la radio era el único tesoro que me hablaba de lo que yo creo le gustaba a mi progenitor.

Allí en una emisora difícil de sintonizar oí por primera vez un nombre que me cautivó

Obdulio Varela, el legendario futbolista uruguayo, "El Negro Jefe". el capitán y líder de la selección de Uruguay que logró en 1950, la gesta deportiva llamada el "Maracanazo", al vencer a Brasil en la final de la Copa del Mundo en el mismísimo Rio de Janeiro, en el Maracaná frente a más de 100.000 testigos incrédulos y heridos hasta las lágrimas de dolor que rayaban con la muerte.

Cuentan que él como capitán arengaba a sus compañeros antes de iniciar el partido de la final y les decía "Los de afuera son de palo", para disipar el miedo y la presión de los miles de brasileros que alentaban a su selección.

Su nombre se convirtió en una leyenda de hombre invencible y que llevaba mí mismo apellido materno y que para él también Varela era su apellido materno, él se llamaba Obdulio Jacinto Muiños Varela.

Y con él nació el sentimiento de admiración por el país de los charrúas, de donde llegaron a los clubes ecuatorianos de fútbol de mi niñez, nombres como el Negro Ángel Marín, el Gordo De María, Gauna, Souza Duarte, Aguerre, De Los Santos, Barreto, Bataini y tantos jugadores que embellecieron mis tardes de domingo, que llegaban a mi corazón desde la radio de mi padre, por los relatos increíbles de los relatores de las emisoras que llenaban a mis oídos en “onda corta” desde el mismísimo Centenario de Montevideo, el Atahualpa de Quito o cualquier señal de cualquier estadio del mundo.

Luego, tuvieron que pasar muchísimos años, quizá demasiados, para que un día cruzara el Rio de la Plata desde Buenos Aires hasta Colonia del Sacramento y de allí a Montevideo y por fin conocer el país de los héroes deportivos de mi niñez.

Desde mi infancia me preguntaba ¿Cómo puede existir un país pequeño y con tanta personalidad como el Uruguay en medio de dos gigantes, la Argentina y el Brasil y cómo nació este pueblo autónomo y característico?

Los anales de la historia cuentan que el Uruguay nació como país independiente en 1828 tras la firma de la Convención Preliminar de Paz, como un Estado que fungía como el equilibrio necesario para evitar una guerra entre el Imperio del Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata, la Argentina.

En tiempos de la colonia, la Banda Oriental era española dentro del Virreinato del Río de la Plata, hasta que José Artigas el héroe nacional y el máximo prócer del proceso independentista a quien se le llama el Padre de la Patria lideró la revolución para lograr autonomía dentro de una federación, pero el territorio fue invadido y anexado por Brasil en 1821 con el nombre de Provincia Cisplatina.

Hasta que en 1825 la Cruzada Libertadora, los Treinta y Tres Orientales iniciaron una revuelta y el Congreso de la Florida declaró la independencia de la Provincia Oriental. lo que desató la Guerra con el Brasil.

Hasta que la Gran Bretaña propuso crear un Estado soberano e independiente para pacificar la región, el 18 de julio de 1830 se juró la primera Constitución y el país adoptó el nombre de Estado Oriental del Uruguay.

Para mi edad adulta, el Uruguay se convirtió en la cuna de uno de mis referentes de la poesía y la estética literaria, el gran Mario Benedetti con sus más de ochenta libros que incluyen cuentos, novelas, poesías, ensayos, canciones, teatro y crítica cinematográfica y por su lucha por los derechos humanos y el esclarecimiento del paradero de los detenidos desaparecidos en el Uruguay en la época oscura de las dictaduras y la represión.

Admiro al hombre de mundo que nació en el Paso de Los Toros y murió en Montevideo a sus 88 años, que luego del golpe de Estado en Uruguay de 1973, Benedetti, que por sus posiciones políticas abandonó el Uruguay, al exilio en Buenos Aires, luego a Lima en el Perú, donde fue detenido, deportado y amnistiado, luego fue a la Habana y Alamar en Cuba, allí escribió los libros “Con y sin nostalgia” en 1977, “Pedro y el Capitán” y “Cotidianas” en 1979 y de este libro se desprendió el poema “Me voy con la lagartija”, que habla  sobre importantes dirigentes tupamaros presos en su país, luego residió en Madrid y en la isla de Mallorca en España.

 

Dice Benedetti en las dos últimas estrofas de su poema “Te quiero”

 

Te quiero en mi paraíso,

es decir que en mi país,

la gente viva feliz,

aunque no tenga permiso.

 

Si te quiero es porque sos,

mi amor mi cómplice y todo,

y en la calle codo a codo,

somos mucho más que dos.

 

Entonces yo puedo decir:

 

Te quiero Uruguay,

porque aprendí a quererte desde la radio de mi padre,

desde la personalidad del “Negro” Obdulio Varela,

desde tus poemas Mario Benedetti,

vaya un homenaje para ti y a tu país, la Banda Oriental de mi corazón

 

Muchas gracias

 

Imágenes tomadas de:
Mario Benedetti, en: https://www.cervantesvirtual.com/portales/mario_benedetti/su_obra_autor/

José Artigas, en:

https://www.lanacion.com.py/pais/2024/04/28/jose-gervasio-artigas-un-lider-independentista-que-influyo-en-toda-la-region/

Obdulio Varela, en:

https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSksv2ywtA0ztAgHvpsY2VnrjjlPSTf_TG7FVFxtx7BOOP3OuMtPAB4zKV3-CEt8n02qHmzG59mPun1TnNZ42N82bx5tl9Z0SN1gnPaAw&s=10

 

Tres mujeres relevantes del Portugal: Carolina Beatriz Ângelo, Amália Rodrigues y Florbela Espanca

Tres mujeres relevantes del Portugal

Carolina Beatriz Ângelo, Amália Rodrigues y Florbela Espanca

Publicado en YouTube, en:
https://youtu.be/bBTFAVK5BiE

 

En el verano del año 2017 llegamos a Portugal y los hacíamos desde la España mora, habíamos disfrutado de Sevilla, Córdova y Granada, entonces parecía que nada podría superar la belleza andaluza del sur español.

Pero las tierras lusas tenían reservadas algunas sorpresas, las calles estrechas y empinadas de Lisboa que se parecían de alguna forma a algunas de las de mi Quito colonial, pero había algo que las hacían únicas. Era el sonido de su música que se escapaba por las puertas y ventanas de unas casas coloridas, pero dónde sobresalía el “azul” de sus azulejos unas pequeñas y tenues tabernas, las casas de fado, donde mientras se interpreta el canto, el público guardaba silencio.

La palabra Fado proviene del latín fatum, significa destino o fatalismo, el género musical emblemático de Portugal, que nació a principios del siglo XIX en los barrios humildes,  de la Lisboa portuaria y marinera como el Alfama y Mouraria. Canto que fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2011.