TulcánOnline
Milton Froilán Jiménez
El seductor.
Tiene la fuerza de nuestro cantadito,
y hace que añores las delicias de la casa.
Zumba como el regaño de papá
y se impregna como el aroma del sunfo.
Más intenso que ese amor platónico;
¡qué difícil sacarlo de la vida!
Te trata y maltrata, pero encanta
y estando lejos, hasta más hace falta

