El oso de anteojos: el silencioso guardián de los bosques y páramos del Carchi
En los páramos del Carchi todavía existe un habitante que pocas personas tienen la oportunidad de ver. Es tímido, excelente trepador y lleva en el rostro unas marcas que parecen dibujadas a mano. Pero detrás de esos particulares “anteojos” se encuentra uno de los grandes guardianes de la naturaleza andina.
Imagínate caminar por un bosque nublado del Carchi, la neblina desciende lentamente entre los árboles, las bromelias cubren los troncos y el silencio solamente se interrumpe por el canto de alguna ave. De pronto, entre la vegetación, aparece una silueta oscura que observa durante unos segundos y desaparece. Probablemente usted nunca llegue a verlo y eso, aunque pueda resultar decepcionante, es una buena noticia.


