Los Toros Populares

Los Toros Populares

La lidia de toros, es una manifesta­ción cultural que está presente en las fiestas tradicionales de los pue­blos en el Ecuador.

 

"Los juegos públicos los organizaba el Cabildo, Justicia y Regimiento y se desarrollaban en la Plaza Mayor. Para ello se construían palcos o altillos en madera vistosamente engalanados... Esta costumbre colonial, traída por los españoles se manifiesta viva en los pue­blos ecuatorianos, quienes la practican con ocasión de fiestas especiales", (pág. 47), así manifiesta Ricardo Descalzi, al referirse a las tradiciones de nues­tro país.

En Mira, con ocasión de las Fiestas de La Caridad y últimamente en las de cantonización, número del programa de celebración son las corridas de toros populares.

Se inician generalmente desde tem­pranas horas de la tarde, la gente vivien­do un ambiente de fiesta observa el paso de la manada hacia el corral aledaño al to­ril. Mientras esto sucede, la banda a la en­trada del estadio, entona piezas musica­les para atraer al público a la celebración.

El toril, es un lugar cerrado, que en su contorno se construyen palcos o ta­blados en donde se ubican autoridades, dueños de las ganaderías y más invita­dos, y el público asistente.

El ganado para la lidia, es prestado por los dueños de las haciendas vecinas al pueblo; el animal que ingresa para ser lidiado indistintamente puede ser vaca, vacona, toro, ternero, novillo, torete, no interesa la edad ni el sexo del "toro", lo que importa es que embista al torero y de lidia.

Los sirvientes y mayordomos montados en briosos caba­llos, enlazan a los toros de los cuernos y otros de las patas anteriores y posterio­res; se los lleva a un lugar cercano a la entrada y se tumba al animal para colo­carle la colcha y el braguero.

Las colchas adorno del toro y trofeo para los toreadores, son donadas por da­mas del lugar, las que se colocan en los palcos para ser exhibidas, luego se las cose sobre el lomo del animal; los bra­gueros son cabestros que se colocan al toro en forma de cinchón en el pecho, luego uno de sus extremos se hace pa­sar por debajo del rabo, regresando nue­vamente a la parte del lomo y ajustándolo, esto se hace con el fin de que el ani­mal se enfurezca y embista mejor.

Los toreros son jóvenes, adultos es­pontáneos que animados por efecto del alcohol y armados de ponchos se en­frentan al animal para sacarle lances y deleitar al público asistente.

La corrida es animada por la Banda de Músicos, que entona música ecuato­riana para dar alegría a la fiesta.

Se brinda gran cantidad de trago, y en algunas ocasiones el ya famoso tar­dón.

En la plaza se acostumbraba cons­truir un Espantajo, generalmente hecho por los jóvenes, quienes elaboran im­provisadamente una cruz de carrizo o juco al que se le coloca un sombrero y un poncho o saco, se hace esto con la finalidad de que cuando salga el toro lo embista y así conocer la bravura del ani­mal. Al último toro de la tarde, se le lla­ma el toro de la oración.

Estas fiestas antiguamente se llama­ban FIESTAS RIALES y se las hacía ce­rrando las bocacalles, construyendo las barreras en la plaza principal, hoy par­que Juan Montalvo; allí se lidiaban los toros, los toreros más famosos eran Ma­nuel Lomas, Segundo Roby, Rafael Mu­ñoz, Modesto León, Juan Manuel Mu­ñoz, mayordomo de hacienda, era quien "descubría" a los toros, es decir les saca­ba el primer lance para saber si eran bravos o no, entonces era oportuno ani­mar a los toreros a entrar al ruedo, al gri­to de "Adentro enamorados y forasteros que aquí hay guaguas donosas", porque los arriesgados a torear en primer lugar eran los enamorados, para que las jóve­nes vean su valentía, también los mireños que vivían en otras ciudades, como diciendo -presente- aquí estamos, no nos hemos olvidado de nuestra tierra y después los forasteros para hacerse de esta manera conocer en el pueblo.

 

 

Tomado del Libro “MEMORIAS DE MIRA”
Por: Rosa Cecilia Ramírez Muñoz

 

 Foto: Marco I. Manosalvas