Tres mujeres sorprendentes de un país lejano, El Senegal
Amias y amigos, del Senegal el estado soberano del África Occidental cuyos habitantes se pierden en el origen de los tiempos, me llaman la atención dos nombres:
Dakar el nombre de su capital, cuyo nombre parece provenir de la evolución de Ndakaaru, una antigua aldea de pescadores de la etnia lébou y parecería venir del idioma wolof, del tamarindo (dakhar) muy común en la zona, o el país del refugio (deuk raw), derivada de la expresión local que significa lugar de paz.
El Rally París-Dakar termina en Dakar, la capital de Senegal, porque su creador, el corredor de motos francés Thierry Sabine, se perdió en el desierto de África cuando competía en 1977, se averió su motocicleta y estuvo perdido en el desierto durante varios días sin agua ni comida, hasta que fue rescatado con vida de milagro y quedó fascinado por la experiencia extrema de sobrevivir allí, entonces decidió crear una ruta única para compartir esa aventura desde 1978.
Y Mané de Sadio Mané el famoso futbolista senegalés que invierte gran parte de su dinero en transformar su pueblo natal, Bambali.
Pero esta vez descubriremos a tres mujeres notables del Senegal de diferentes perfiles, momentos y circunstancias históricas, de entre tantísimas que enriquecen la historia del país.
Mariama Bâ una mujer atrapada en tres culturas
La escritora y profesora senegalesa nacida en Dakar en 1929 y fallecida por un cáncer en la capital del Senegal en 1981 a los 52 años. En su obra se caracteriza y de hecho se destaca por su defensa de la igualdad y la denuncia de la situación de inferioridad de la mujer dentro de las culturas tradicionales y la religión Islámica en el África.
Es célebre su obra “Mi carta más larga” (Une si longue lettre), donde trata la poligamia y el sistema de castas de su país, obra que la convierte en una de las escritoras más importantes de la literatura africana.
Fue novelista y profesora senegalesa. El tema más recurrente de su literatura tiene que ver con el feminismo y la defensa de los derechos de las mujeres en un contexto cultural ancestral y una religión como el Islam con toda su carga de regulaciones y condicionantes en los roles de hombre y mujer.
Las estructuras sociales de la vida en Senegal enmarcan sus novelas y se destacan ciertos casos concernientes a la vida en pareja: el respeto y la obediencia de la cultura ancestral como la que a una parte de las mujeres en Senegal se les cercena el clítoris, la ablación. Aunque es ilegal en el país desde 1999 un es una práctica común en la clandestinidad, la poligamia y las relaciones interraciales.
La autora y docente senegalesa nació en Dakar, de religión islámica, como feminista luchó con determinación por la igualdad de género en África y contra las estructuras de poder.
Su contribución es fundamental por ser la primera en ilustrar la posición de la mujer en la sociedad africana.
Bâ nació en el seno de una familia pudiente y culta de Senegal, su padre fue Ministro de Salud en 1956, mientras que su abuelo había sido intérprete en el régimen de ocupación francesa en el Senegal.
Luego de la muerte de su madre, Bâ fue criada por sus abuelos. Su escolaridad la hizo en francés, mientras también estudiaba el Corán. Pronto percibió los diferentes roles, los de los hombres y los de las mujeres enraizadas en las tradiciones africanas al tener, ahora condicionados por los mandatos del Corán y con la presencia de Francia y su manera de tratar y educar a las mujeres, entonces tenía que luchar para recibir una educación superior, porque que sus abuelos no creían que una niña debía acceder a más que una educación primaria.
El padre de Mariama insistió para que a su hija se le diera la oportunidad de estudiar y ella ganó el primer premio en su examen de ingreso para entrar en la École Normale para prepararse como maestra de escuela y luego convertirse en inspectora educacional.
De su primer matrimonio con Bassirou Ndiaye tuvo tres hijas, del segundo matrimonio con Ablaye Ndiaye, una hija y de su tercer matrimonio con el diputado y ministro del Senegal Obèye Diop, tuvo cinco hijos.
Luego de vivir la realidad de las familias de las mujeres del Senegal, encarnadas en su propia vida y con 9 hijos, Bâ fue participante activa en las asociaciones de mujeres, promovió la educación completa para ellas. Fue conferencista y escribió artículos en la prensa local.
Su primera novela, Mi carta más larga publicada en 1979, muestra la tristeza y la resignación de una mujer al tener que llorar la muerte de su marido junto a su segunda mujer más joven. Al mismo tiempo la autora reconoce la contribución de la mujer africana que, no obstante la situación de desventaja contribuye de manera significativa al desarrollo de la sociedad.
Su libro es un llamado a la mujer para que asuma la responsabilidad por su propia vida y su importancia en la estructura de la familia para su supervivencia y bienestar. El libro recibió el primer premio Noma a la publicación en África en 1980 y se ha traducido a más de doce idiomas.
Mariama Bâ percibió el fracaso de los movimientos de liberación femenina de las africanas y escribió en profundidad sobre el tema. Por ello abogó por el análisis y la restructuración de la sociedad en términos de la relación entre el hombre y la mujer, para lograr un equilibrio entre ellos en términos de poder, describiendo las características de la vida marital en una estructura marcada por la poligamia y la pasividad de la mujer imbuida dentro de esa forma de establecer las familias.
Sus ideas se basan en las interpretaciones del pensamiento cultural y las instituciones existentes para justificar las condiciones del hombre y la mujer bajo un justificativo de “tradición” y “cultura”.
Murió de un cáncer, antes del lanzamiento de su segunda novela Una Canción Escarlata, que narra el fracaso de un matrimonio mixto entre un senegalés y una francesa, debido a las diferencias culturales y no llegó a ver publicada su segunda novela.
Mi carta más larga (Une si longue lettre), publicada en 1979 en la Feria del Libro de Frankfurt en 1980, es la primera y más célebre novela de la escritora y activista senegalesa Mariama Bâ, considerada una obra fundamental de la literatura africana.
En la emotiva y evocadora novela "Mi carta más larga" de Mariama Bâ, los lectores son invitados al íntimo mundo de Ramatoulaye, una mujer senegalesa que acababa de entrar a la viudez que navega por las aguas del amor en poligamia, la pérdida, la tradición y la lucha por un nuevo rol femenino.
A través de una serie de cartas reflexivas a su amiga Aissatou, el relato de Ramatoulaye expone las características de la vida de las mujeres dentro de los límites de una sociedad africana marcada por el islam con todo su entramado socio cultural y religioso que marca el ser y el deber ser de la sociedad, las familias y las mismas personas, mientras que en la novela celebra su resiliencia y solidaridad para con otras mujeres.
Esta historia elaborada dentro de un viaje personal de dolor y valentía, además de un poderoso comentario sobre las normas culturales y el espíritu inquebrantable de hermandad que trasciende el dolor y la traición. "Mi carta más larga" es un testimonio de la fortaleza de las mujeres, convirtiéndola en lectura obligada para aquellos que buscan una comprensión más profunda de las capas de la emoción humana y las expectativas sociales.
Crítica a la cultura africana tradicional
Sus obras reflejan principalmente las condiciones sociales de su entorno inmediato y de África en general, así como los problemas resultantes: la poligamia, las castas, la explotación de las mujeres; la oposición de la familia, falta de capacidad de adaptación al nuevo entorno cultural frente a los matrimonios interraciales.
Fue reconocida con el Premio Noma de publicación en África (1980)
Gran premio literario de África negra (1982)
Una escuela secundaria de Goree (la casa de la educación de Mariama Bâ) lleva su nombre.
Germaine Acogny
La Bailarina y coréografa senegalesa Germaine Acogny nació en el poblado de Allahé en el país de Benín en 1944 y aún vive.
Benín es el país de habla francesa donde nace Germanie situado al oeste de África, es un lugar de nacimiento de la religión vudú (o “voodoo”).
Su padre fue un funcionario senegalés descendiente del pueblo yoruba por parte de su abuela. A la edad de diez años, se trasladó con su familia a Dakar, Senegal, donde ella pasó el resto de su infancia. Tras mostrar una habilidad natural en el baile, decidió seguir esta carrera y se marchó a Francia para estudiar danza moderna y ballet, en la década de 1960.
A su regreso a Senegal comenzó a enseñar danza en el ámbito privado como parte del sistema de educación secundaria local. Durante este período desarrolló un nuevo estilo, que llamaría "danza africana".
Ella es la responsable del desarrollo de la "Danza Africana", así como de la creación de varias escuelas de danza en Francia y Senegal.
Su coreografía del poema Femme Noir, Femme Nu, llamó la atención del entonces presidente Léopold Sédar Senghor de Senegal, quien tras darse cuenta de que tenían aspiraciones similares sobre la identidad y la cultura africanas, le facilitó el trabajo al relacionarla con el coreógrafo Maurice Béjart en Bruselas, Bélgica. En 1977 fundó la escuela de danza Mudra Afrique.
En 1980, escribió y publicó Danse Africaine (Danza africana), que marcó la pauta de la danza senegalesa.
Tres años más tarde, fundó Studio Ecole Ballet Theatre, en Toulouse, Francia. En 1995 regresó a Senegal y unos años más tarde abrió allí la escuela de danza L'Ecole des Sables. Acogny involucró a los aldeanos locales en las actuaciones que desarrollaban en un estudio al aire libre con vistas al océano Atlántico.
Formada en danzas tradicionales de África del Oeste (de Senegal, Benín y Mali), ha obtenido reconocimiento a nivel mundial.
«No hay edad para la danza dice a sus 80 años. Cuenta Germanie que el periodista francés de 42 años Olivier Dubois que en algún momento fue secuestrado por miembros de Al Qaeda y había creado para ella, una nueva versión de la Consagración de la Primavera: Mon élu noir, le sacre. Él la llama “chica joven”, cuando todo el mundo la llama mamá. Porque ella lleva la danza y la vida misma con pasión.
Germaine baila cada día, Por las mañanas camina junto al océano en un baile-oración. Todo comienza en la columna vertebral. “No son las manos ni los pies quienes guían su baile”. La columna es la “serpiente de la vida”, el “árbol de la vida”, dice Acogny
“El espíritu de la danza habita en el ser y te permite hacer gestos y movimientos que se salen de lo común y que tocan, impresionan. Eso es para ella la danza.
La técnica de Germaine Acogny es alegría, juego, amor y música son los fundamentos filosóficos del espíritu de esta técnica que habla acerca de la conexión entre el ser humano y la naturaleza.
En 2021 Germaine Acogny fue galardonada con el León de Oro de la Bienal de Venecia. Por su papel fundamental en la formación de los jóvenes bailarines de todo el mundo.
Es considerada una de las cien personas más influyentes del continente africano según la revista Jeune Afrique, esta franco-senegalesa de origen beninés sigue bailando, coreografiando y enseñando a sus 82 años.
Suele decir “Estoy muy contenta de haber sido inspirada por su tierra y de haber dado un lenguaje específico a África. Este lenguaje es universal, porque cuando algo es específico se convierte en universal”
Premios
Distinciones
Caballero de la Orden Nacional del León de Senegal
Caballero de la Orden Nacional del Mérito
Oficial de la Orden de las Artes y las Letras
Premio Bessie (2007)
Ndaté Yalla
Ahora deseo adentrarme al interno de la vida de un personaje que no pertenece al común de nuestras miradas, los invito a mirar la vida de la última reina del Waalo, un reino del siglo XIX situado en el noroeste del actual Senegal, Ndaté Yalla la bella monarca que nació en 1810 y falleció en 1860 a los 50 años.
Es recordada como heroína de la resistencia en el siglo XIX durante la colonización francesa en África Occidental. Es además fue madre de Sidya Léon Diop uno de los mayores resistentes a la colonización de Senegal.
Fue en el año 1855, cuando los franceses llegaron al Senegal en plan colonizador y la primera fuerza de resistencia que encontraron la de un ejército nativo que estaba al mando de una orgullosa mujer, hermosa, de gran estatura y cuerpo fuerte, Ndate Yalla Mbodj .
Ndate sucedió a su hermana en el tromo, cuando fue coronada reina de los Waalo en 1846 en Ndar, ahora Saint-Louis la capital de los Waalo al norte del Senegal .
Su reinado estuvo marcado por la resistencia a los franceses, además se opuso al libre paso del pueblo Sarakolé el grupo étnico de África Occidental que crearía Imperio del actual país de Ghana y así expresaba su voluntad de defender el respeto a su soberanía sobre sus tierras: “Garantizamos y controlamos el paso del ganado en nuestro territorio y no lo aceptaremos de otra manera porque gobernamos nuestras tierras como nos place”.
Ndate Yalla enfrentó la presencia de “los moros” que invadían su territorio, además enfrentaba al ejército colonialista francés al mando de Louis Faidherbe , conocido como carnicero y bandido que no tenía escrúpulos en sus técnicas de guerra y de conquista, quien más tarde se convirtió en gobernador de Saint-Louis, jefe de la administración y del ejército colonial.
Diez años después de asumir el poder en 1855. Ndate Yalla, se enfrentó y derrotó al pirata colonialista Faidherbe, que, con un ejército de 15 000 hombres , armados, llegó a Waloo dispuesto a combatirla, destronarla y colonizar el reino de Waloo.
Sé que el invasor es más fuerte que nosotros, pero ¿debemos abandonar Waalo a manos extranjeras ? “¡ Este país es sólo mío !” arengaba Ndate Yalla ante de la guerra.
Ndaté no dudó en atacar las zonas aledañas al puerto de Saint-Louis y en amenazar al gobernador Faidherbe de forma verbal y escrita. Los franceses exigieron una compensación por los daños causados por el saqueo, pero Ndaté se negó de forma categórica. Así, reivindicó sus derechos sobre la isla Mboyo y la isla Sor (actual Saint-Louis).
En 1850, Ndaté prohibió todo comercio en las vías fluviales de su territorio, así llevó al límite a los franceses. El gobernador francés ordenó una batalla contra las tropas de Waloo, y por superioridad tecnológica y numérica derrotaron a las fuerzas de Ndate.
Al ser derrotada Ndaté Yalla, el gobernador Faidherbe llevó a su hijo Sidya de diez años para que asistiera a la escuela de rehenes. Lo que Faidherbe desconocía era que el niño llevaba en su ser el espírtu de su madre, el niño tenía un profundo orgullo nacional y una mentalidad guerrera. Aunque Faidherbe lo acogió y lo bautizó con el nombre de Léon, y se convirtió en su padrino.
Cuando Sidya tenía 17 años la colonia francesa le confió el mando del cantón de Nder, pero el joven se negó, era un nacionalista, como su madre, Sidya decidió desafiar a los franceses. Desechó todo lo que había aprendido de los europeos y adoptó las tradiciones de su pueblo y vistió ropas tradicionales. El hijo de la reina lucía trenzas Thiédo, las rastas y juró no volver a hablar el idioma de los colonos ni a usar su ropa.
En noviembre de 1869, Sidya lideró un levantamiento general contra los franceses,. fue perseguido de forma implacable por la administración colonial, y cuando llegó a Lat Dior para establecer un frente de liberación nacional, fue traicionado por sus guerreros, quienes lo entregaron al gobernador Valère en Saint-Louis en 1875. Sydia fue deportado a Gabón en 1876, donde murió en 1878, a la edad de 30 años.
Ndaté Yalla fue una soberana en toda la dimensión de la palabra, una luchadora de la resistencia, una madre y educadora de los valores fundamentales a su hijo.
Finalmente perdió la batalla, aunque los guerreros de Waloo, del Senegal continuaron la guerra de resistencia hasta principios del siglo XX, librada por su hijo Lat Dior Diop y otros guerreros. Esta conquista cambiaría para siempre la trayectoria de su reinado y el mapa geopolítico, militar y geográfico del África subsahariana del Senegambia , de Mauritania, de Malí y de Fouta la región montañosa ubicada en el centro de la República de Guinea, en el África Occidental que toca partes de países como Senegal, Malí, Guinea-Bissau y Sierra Leona.
Eso es lo que el pueblo senegalés recuerda de la reina Ndaté Yalla Mboj, una figura emblemática de la resistencia colonial de Senegal, una reina y heroína de África.
Ndaté Yalla murió en 1860, en Dagana, donde se erigió una estatua en su honor. Una escuela en Saint-Louis lleva su nombre.
Se la considera una heroína en la historia de Senegambia y es una de las mujeres más influyentes del siglo XIX en la historia de Senegambia. Junto con otras heroínas de África occidental, desempeñó un papel crucial en la lucha por la resistencia contra la colonización. Los historiadores de tradición oral elogian su valentía y coraje. Ndaté Yalla es el símbolo de la resistencia contra la colonización francesa.
Honor y admiración para las mujeres del Senegal.
Muchas gracias.
Fuente: Reines Heroines d'Afrique
Imágenes tomadas de:
Germaine Acogny, en: https://yorkshiredance.com/wp-content/uploads/2022/06/Untitled-design-6.jpg.webp
Ndaté Yalla Mboj, en: https://senegaldates.com/personnages/ndate-yalla-mbodj

