El día después de la intolerancia y la barbarie

 

El día después de la intolerancia y la barbarie.

Mientras volvemos al caos cotidiano, queda la sensación que somos en una sociedad de personas “llena de odios y resentimientos” y me queda la sospecha que ahora por cualquier motivo quien está a tu lado te puede agredir a pedradas y de igual manera tú puedes responder de la misma forma.

¿Me gustaría saber por qué tuvimos durante 12 días la demostración de una violencia ciega y contenida, de manera que nos reventó en nuestras propias manos, con nuestra propia gente, con nuestros propios hermanos?

El fotoperiodismo, un trabajo de alto riesgo en el Ecuador

El fotoperiodismo, un trabajo de alto riesgo en el Ecuador.

¡Rechazamos todo tipo de violencia venga de donde venga.!

Hoy en horas de la tarde mientras se desarrollaba una protesta por los transportistas de la localidad (Tulcán), fue agredido nuestro amigo y colaborador Diego Fung, en el parque principal de la capital de los Carchenses, dichos manifestantes intentaron quemar el equipo fotográfico, al observar que estaba cubriendo este evento como lo hace cualquier persona, lo abordaron con violencia y peor aún cuando se percataron que NO era ECUATORIANO, ni CARCHENSE, de tal forma generaron más tensión, que se manifestó en violencia.

Un aplauso a la PUCE y a la SALESIANA, UNA FLOR EN EL CAMPO DE BATALLA

Un aplauso a la PUCE y a la SALESIANA

UNA FLOR EN EL CAMPO DE BATALLA

La inteligente y prestigiosa amiga, la periodista Verónica Miño, a través de las redes sociales me hacía caer en cuenta del rol trascendental que están cumpliendo las universidades como la Pontifica Universidad Católica del Ecuador PUCE, la Universidad SALESIANA y la misma iglesia católica, que en la situación de alteración del orden público en el Ecuador han optado por “extender la mano a los más vulnerables” al establecer ZONAS DE PAZ y estoy de acuerdo, es un trabajo digno de resaltarse y ponderarse.

Esa es una actitud institucional en la que yo creo, la de abrir las puertas, acoger, acompañar, atender, abrigar, proteger a quienes han decidido manifestar su descontento porque se sienten afectados por la situación que los golpea y los afecta.

¿LA DIGNIDAD DE UN PUEBLO BURLADA??

 ¿LA DIGNIDAD DE UN PUEBLO BURLADA??

Es muy conocido la falta de seriedad de este gobierno, el desprecio y arrogancia con la que han tratado a la provincia del Carchi, somos testigos en el pasado no muy lejano de la firma de infinidad de convenios con los diferentes ministros en favor de la provincia y que no se han cumplido ninguno.

Como preámbulo el prefecto nos manda un mensaje politiquero de rechazo al correísmo, cuando todos los participantes de la medida de hecho estábamos consientes que luchábamos por la UNIDAD de un pueblo y aceptamos a los que encabezaron la protesta conociendo de sus colores y tintes políticos, conocedores de sus peleas públicas irreconciliables, diferencias que no nos han importado, porque anteponiendo esto, nunca se pronunció este tema, ahora para quebrar la dignidad de esta lucha lo primero que pronuncia es artimañas políticas, desde ahí ya nos damos cuenta de todo el resto que iba a pronunciar, no permitiendo que toda la prensa este como testigo.

CON PENA Y CON VERGÜENZA

CON PENA Y CON VERGÜENZA

LOS PROBLEMAS ESTRUCTURALES QUE AFECTAN A LA PROVINCIA DEL CARCHI SIGUEN Y SEGUIRÁN SIN RESOLVERSE.

Y es una pena y una vergüenza que los discursos furibundos de algunas autoridades se diluyeron sin pena ni gloria, de espaldas a la necesidad de proteger a la economía de las fronteras ecuatorianas, ante el clamor general de generar empleo, competitividad y posibilidades de supervivencia digna.

Todos los gritos, marchas, forcejeos, cacerolazos y espíritu cívico, demuestra que con el Carchi NO se juega”, nació y murió en el 26 de mayo de 1971.

Los acuerdos “logrados por el Prefecto de la Provincia del Carchi y sus amigos son “solo paños de agua tibia”, pero que de ninguna manera apuntan a la solución ESTRUCTURAL de los problemas económicos, comerciales, de inseguridad, de desempleo y de exclusión que afectan no solo a las provincias fronterizas, sino al país entero.