En política, las armas secretas para vencer también caducan

Cuando los sex-simbol envejecen

En política, las armas secretas para vencer también caducan.

El progresismo en sus años de furor juvenil, sintiéndose jóvenes y todopoderosos, capaces de encender los corazones y provocar el deseo de la población que despertaba a las ideas políticas, abrieron la posibilidad del voto facultativo a partir de los 16 años, porque ellos eran el paradigma de la belleza, de la juventud y de las ideas políticas de avanzada.

Pero con el paso de los años, estos protagonistas de la política, “envejecieron”, perdieron su encanto, se les arrugó el sex-appeal político y en el 2023, no saben con qué jugar, ni con que encantar, para captar los votos que les hacen falta para ganar en segunda vuelta la presidencia de la república del Ecuador.

 

Gritar, confrontar, rememorar, no sirve, solo encanta a los fieles de siempre, pero no “enclocha” a los otros, a los que faltan.

¿Cantar las canciones de la revolución con sus amigos?, solo sirve para verse como los viejos que se reúnen entre ellos, entre viejos, para cantar y para desafinar.

¿Rejuvenecer a la candidata?, solo parecería que a la “merecida” le habrían dado una capa de maquillaje. ¿Hacer sonreír al vice?, solo daría la cara de un “simp” y no de un “alfa” y “NO enclocha”.

Y se enfrentan a un joven y su influencer esposa, que están a tono con las nuevas exigencias de la “nueva juventud”.

Ahí te das cuenta que “en política, las armas secretas para vencer también caducan”, porque envejecen.

Entonces a los ex jóvenes y guapos les toca reinventarse, no solo maquillarse para aparecer como lo que NO son, porque se enfrentan a unos que disfrutan del momentáneo y pasajero placer de la juventud.

 

Jorge Mora Varela

 

Imágenes tomadas de: elUniverso y tiktok