El mundo que yo conocía ya no existe
El mundo que yo conocía,
ya no existe,
ha cambiado,
el de hoy, no lo reconozco y no me encuentro.
El mundo que yo conocía ya no existe
El mundo que yo conocía,
ya no existe,
ha cambiado,
el de hoy, no lo reconozco y no me encuentro.
¿Por qué escribo?
Escribo poesía, cuentos, escarbo sobre la historia de los pueblos que se la escribe bajo las intenciones inconfesables de la política, de los fanatismos de las ansias de poder y escribir sobre esto es un acto de resistencia, a la manipulación de los medios, a la viralización de los superficial, las creencias fanáticas en las redes sociales, a los libros de dudosa intencionalidad, a la ignorancia generalizada y a la ligereza de los tiempos posmodernos.
Que maravilloso es que existan los poetas y los cantores, para que digan de la manera sublime y perfecta, aquellas cosas que quisiésemos decir, pero no sabemos cómo, porque ellos lo hacen con maestría y con sutil estética, para morar y pacificar nuestras almas.
Los hijos
Joan Manuel Serrat con su poema y canción ESOS LOCOS BAJITOS creado en el año 1981, describe a los hijos, nuestros hijos, los hijos de mis amigos y a nosotros mismos.
En los 80s cuando oí por primera vez este poema musicalizado, sabía que un día tendría hijos, que mis amigos tendrían hijos y ya intuía que un día estos versos me harían tremar.
Yo sabía que llegarían esos locos bajitos que:
A menudo se nos parecerían,
y así nos darían la primera satisfacción.
Y sabía que se incorporarían,
con los ojos abiertos de par en par.
Y que tendría que indicarles que hay cosas que no se dice, que no se hace,
que no se toca
Nunca pude evitar que se cargaran con nuestros dioses y nuestro idioma,
y que les bastasen nuestros cuentos para dormir.
Por supuesto no pudimos impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos,
que crezcan y que un día nos digan adiós.
Y llegaron esos días cuando estos versos me hicieron tremar.
En un juego llamado vida, que aún no acabo de entender, pero que no puedo evitar.
Pero es el momento de mirar hacia atrás y de entre las cosas que pude encontrar es esa hermosa canción de Serrat y decirle:
Gracias Joan Manuel por esos versos los de Los Locos Bajitos,
Gracias a mis amigos, a nuestros hijos,
que crecieron y que de cuando en cuando nos dicen adiós.
Nota al pie:
Nuestros mejores augurios a Natalie y a Robert en esta aventura en común.

Y el compromiso con mis amigos, para encontrarnos, para mirar atrás y para mirar hacia adelante a la vida pasar y pasar.
Jorge Mora Varela.
Texto de la Canción de Joan Manuel Serrat
Fotografía de la Boda de Nataly y Robert (31 de mayo 2025).
¿Madre o mujer?
Me gusta la mujer,
que habita y reina tras de un rol de una madre.
La mujer que existía antes de ser mamá,
va mi homenaje a ella, al ser humano.
A la persona que vio el mundo con ojos de mujer,
y que el tiempo la volvió madre.
Y jamás olvidó su esencia,
ser mujer.
Una hermosa mujer,
mi madre.
Nuestras madres, como otras tantas de nuestro pueblo, pertenecen a una generación de mujeres brillantes, con una claridad de conceptos, de palabras y de un espíritu inigualable, al cobijo de las parroquias y de las personas (Por supuesto cerca del querido Padre Edison Landázuri, y de otros sacerdotes ejemplares de nuestra tierra).
Jorge Mora Varela
En los 40 años juntos y cuando llevamos en nuestros zapatos el polvo de muchos caminos, llegamos a:
Kasbah, Patrimonio de la Humanidad y paraíso de cine mundial en Marruecos
Es la puerta del desierto del Sahara, el ksar ha estado fortificado desde el siglo XI durante la época almorávide. En 1987, el lugar la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad, allí se filmaron entre otras películas algunos de los íconos de la cinematografía mundial:
Refugio para el amor (1990) dirigida por Bernardo Bertolucci y protagonizada por Debra Winger y John Malkovich. El filme basado en la novela del escritor Paul Bowles, en un tema existencial donde una pareja de neoyorquinos viaja a África en busca de nuevas experiencias que puedan dar un nuevo sentido a su relación, para ellos, el cielo protector del Sáhara “nos separa de la nada”.