Rocío y la promesa de una cima

Rocío y la promesa de una cima

Como lo habíamos hecho tantas veces entre el morir de un año y el amanecer de uno nuevo, en compañía de un grupo de amigos subimos a la montaña, como parte de un rito creado por nuestro amigo Hugo, luego y al aprovechar la magia de las tecnologías de la comunicación, publiqué el artículo HUGO Y SU MONTAÑA.

Al finalizar el texto, Rocío escribió un comentario que la dibuja a ella de cuerpo entero:

Escribió: “Uno de mis retos para el año 2.023, es que al finalizar el mismo tenga la oportunidad de disfrutar de esta magia y sé que junto a mis amigos como son Hugo y tú, mi querido Jorge, lo lograré, por eso la meta es prepararme para alcanzar este sueño”.

Y mi pensamiento como primera respuesta fue: “lo va a hacer”, no me cabe la menor duda.

Y esa es la manera como yo puedo decodificar, leer y describir a nuestra amiga, Doña Teresa del Rocío Ramos Silva:

 

Una persona que fija la mirada en el objetivo, lo determina, lo busca y lo consigue. La montaña como reto para el 2.023 solo ejemplifica la manera de ser de esta mujer.

Poseedora de mirada vivaz, una sonrisa y la capacidad de alcanzar sus metas y sus sueños, llámese vida personal, familiar o comunitaria, hogar, trabajo, sin que puedan detenerla ni afectarla las limitaciones, los errores o los obstáculos, esa es la personalidad de esta dama que hoy en compañía de sus amigos otea la vida desde la ventana del medio siglo.

Por cierto, los 50, es un hermoso balcón desde dónde mirar la vida con una perspectiva de presente, de pasado y de futuro, como cuando se mira el horizonte infinito con una perspectiva de 360 grados que en su momento te lo permita la cima del monte, esto ¡es una promesa!

 

Si me lo permiten, debo agradecer la oportunidad que me dan Johnny, Pamela, Juan Fer y Jóse David, para poder expresarles a ustedes la manera que desde afuera podemos mirarla a ella, a vuestra esposa, vuestra madre, vuestra hija, vuestra hermana, vuestra amiga.

Una mujer empática, generosa, con la habilidad para abrir espacios, para crear oportunidades, alegre, optimista, capaz de integrarse y ser parte nuestra como si lo fuese de toda la vida.

No puedo precisar en qué momento la vi por primera vez, pero si recuerdo de manera grata, todo un caudal interminable de sus gestos de afecto, desprendimiento y aceptación para mí y para los míos, para nuestros amigos, para todos.

Solo se dibujan en mi mente, sonrisas, juegos, futbol, reflexiones sesudas y las manos abiertas de Rocío para su entorno, como si el secreto de su vida fuese sortear y supera sus dificultades, utilizarlas como peldaños para entregarse a los demás sin límites, sin preguntas, para poder servir, para luchar, para salir adelante y para vencer, para ser feliz a su manera, como ella sabe hacerlo.

 

Y ese es el testimonio y el legado que tiene ella para el presente y para el futuro, como ser humano, como amiga, como esposa, como hija, como hermana, como madre, como profesional, como miembro de su comunidad, la responsabilidad, la generosidad, la solidaridad, la superación personal, académica y profesional constante, siempre enmarcada en una sonrisa.

Felicitaciones a la homenajeada y a toda su familia, por festejar de la mejor manera a esta hermosa mujer, en su entorno familiar y con sus amigos.

 

Muchas gracias.

 

Fotografías:

Archivo personal de la familia Terán Ramos

Archivo de Hugo Rosero Pérez.