Dedicado a la memoria de mi abuelo, y en él a aquellos hombres que llevaron de la mano a un niño por los primeros senderos de la vida en el parque principal de la ciudad de Tulcán.
El parque y el abuelo.
Oye abuelo llévame al parque,
por favor, como todas las tardes,
correr entre los árboles y caminar tu y yo, y,
que me cuentes las historias que me gustan.

