UN AÑO DEL PONTIFICADO DE FRANCISCO
¿Es revolucionaria la Franciscomanía?
Desde el inicio del siglo XXI, se han puesto de moda los “procesos revolucionarios”, donde a cualquier fase de cambio se la califica como “revolución” política, social, cultural, económica o de cualquier tipo.
Por esto no me sorprende que al primer año del Pontificado del Papa Francisco se lo haya calificado de revolucionario; más, me interesa analizar el impacto que Jorge Mario Bergoglio ha marcado en este período a la cabeza del Catolicismo.
Es evidente que el Papa le ha puesto su sello personal a su gestión, fruto de la experiencia como pastor durante tantos años en Argentina. Le ha mostrado al mundo la manera de ser de los latinoamericanos, caracterizados por ser personas sencillas, compasivas, cercanas, cálidas, solidarias con los más débiles, carentes o sufrientes. Sin lugar a dudas que esta forma de ser es evangélica y que se ha convertido en un llamado para comunicar el evangelio, que gusta a muchos y que incomoda a otros.

