EL TERRORISMO Y LA HETERODOXIA
¿Cómo se podría vencer, aniquilar, someter o anular al ser humano de una manera políticamente correcta?
En el arte de la guerra al parecer no son suficientes los ejércitos, las armas, las bombas, los tanques, los cañones, los misiles, los aviones, los satélites, el internet, las alianzas militares intergubernamentales, para vencer, aniquilar, someter o anular “a los malos, a los enemigos”.
¿Cómo entender a los pequeños, pero que no han perdido las motivaciones de sus causas y de sus luchas?
No dejan de llamarme la atención los palestinos, que de cuando en cuando, con palos y con piedras, provocan, irritan y enervan a los israelitas y estos les devuelven las provocaciones con misiles, con bombas y toda la juguetería bélica y no los logran aniquilar.
El 11 de septiembre de 2001, fue sorprendente la manera de golpear a la primera potencia mundial, en su mismísimo corazón, en Nueva York. Ni los más truculentos creadores de la literatura, ni del cine hollywoodiense habían sido capaces de imaginar un ataque de esta manera.






