EL ESCUDO PROTECTOR DE LOS PRESIDENTES
En el Ecuador, los presidentes y los personajes importantes me parece que están protegidos por una especie de escudo protector, como la “cúpula de hierro” como la que protege a Jerusalén contra los ataques Palestinos o el SDI, “Strategic Defense Initiative”, de Ronald Reagan con el cual pretendía defender a los Estados Unidos de América de la amenaza de los soviéticos y que terminó con la desintegración de la URSS.
Esta arma secreta que protege a los primeros mandatarios y sus gabinetes genera dos efectos: proteger a las autoridades de los ataques de sus enemigos políticos, pero provoca un efecto secundario: los desconecta de la realidad.
Esto explica que los mandatarios pasan sus períodos de gobierno asegurando cosas que no le llegan a la gente, porque miran el mundo desde su miope perspectiva, la que les permiten sus ejércitos de empleados serviciales y los vividores del poder político, que impiden la conexión de los primeros mandatarios con la realidad dura y cruda de la gente común.






