LA DESOCUPACIÓN ES MADRE DE TODOS LOS VICIOS
Decían los abuelos: Quien está desocupado de hecho empieza a pensar en picardías y por esta razón tenían que tenerlos ocupados a los desocupados para evitarles los malos pensamientos.
Este trabalenguas me permite preguntarme: ¿Cuán ocupados o desocupados estarán quienes tienen tiempo para pensar en ganar dinero en las propuestas que tienen como base la estafa piramidal, dónde los de arriba ganan a costa del perjuicio de los de abajo?
No me importa lo que haga cada uno, pero si me pregunto ¿qué hacen estas personas en las instituciones dónde se supone trabajan y dónde se supone también, son símbolos del orden, de disciplina, de ética, de valores cívicos, de rectitud y de pulcritud como lo pregonan algunos de sus líderes emblemáticos?
Más que preocuparme por las personas, me pregunto ¿las instituciones dónde pululan estos clientes predilectos y privilegiados de las pirámides financieras, tienen razón de existir, tienen misión y visión que oriente sus políticas laborales?, ¿están subutilizadas estas instituciones?, en términos ecuatorianos ¿hay pipones enquistados entre sus colaboradores?, ¿no tienen nada que hacer, más que pensar en picardías financieras, reñidas con la responsabilidad social y la justicia?






